Por JUAN CERRUTI (El Cronista) - La desaceleración de la economía argentina está afectando más de lo previsto la situación financiera de las empresas. A tal punto es así, que en muchos sectores la cadena de pagos está virtualmente quebrada y según un informe que se conoció ayer la cantidad de cheques rechazados se cuadruplicó durante el primer mes del año. Esto, aseguran los especialistas, podrían anticipar un fuerte aumento de las quiebras durante 2009.
La cantidad de cheques rebotados en enero llegó a 372.309, lo que representa un aumento de nada menos que 355,51% frente al mismo periodo de 2008. Los datos pertenecen a a la empresa Fidelitas, y están confeccionados en base a cifras oficiales del BCRA. Sólo en el primer mes del año se rechazaron cheques por un monto global de $ 1.572 millones, cuatro veces y media más que hace un año atrás.
“Estamos convencidos de que próximamente veremos un marcado aumento en la cantidad de juicios ejecutivos y pedidos de quiebra, impulsados por los tenedores de cheques rechazados para conseguir su cobro”, vaticinó Fidelitas en su informe. “El fuerte aumento de cheques sin fondos está exhibiendo un acentuado deterioro en la cadena de pagos”, agregó.
Al repasar la evolución de los cheques rechazados se puede observar que hubo un primer aumento en abril y mayo del año pasado, justo cuando se produjo el conflicto del campo con el Gobierno y el paro rural. Luego este proceso siguió creciendo, hasta que volvió a dispararse a partir de octubre con el rebrote de la crisis financiera internacional. Pero su punto más álgido lo tocó recién en enero último.
En adelante, con la economía en franco enfriamiento y la sequía que afecta a gran parte de la producción agropecuaria, cabría esperar que continúe el deterioro en la cadena de pagos de las empresas. La caja, en muchos casos, ya no alcanza para autofinanciarse y el acceso al crédito se encareció significativamente en los últimos meses. La menor demanda minorista, a su vez, genera un descenso en las ventas de las empresas que retroalimenta este círculo vicioso.
En el caso de empresas de primera línea, acceder a préstamos para capital de trabajo tiene un costo nominal anual de hasta 40%, por lo que las compañías optan por reducir algunos gastos y estirar pagos para cuidar lo más posible la caja. Aunque por el momento, los despidos de personal no se han generalizado, habrá que seguir de cerca la situación en el mercado laboral.
La caída en la industria y en la construcción son tal vez el reflejo más nítido del freno de la economía durante los últimos meses. Lo mismo ocurre con el desplome de la producción automotriz. De hecho, para muchos analistas la Argentina ya ingresó en recesión y podría terminar el 2009 con una caída del PIB de hasta 2%. Los datos del Indec, claro, aun no refleja nada de esto.
Exportaciones
Pero no sólo preocupa el enfriamiento del mercado interno, sino también la retracción en las exportaciones. Consecuencia de la caída en el precio de los commodities agropecuarios y la crisis mundial que ha llevado a muchos países a incrementar sus medidas proteccionistas. En diciembre, último dato oficial, el superávit comercial se redujo 52%.
Para el Gobierno es clave mantener la economía aceitada con los dólares suficientes, dado que necesita estas divisas para repagar parte de la deuda. “El 2009 va a tener cosas de 1995 (la desmonetización) y cosas de 1999 (el shock externo negativo sobre la exportación y la inversión). El escenario más probable es una caída del nivel de actividad y no puede descartarse que el PIB verdadero caiga entre 2 y 3%. El punto de partida de fines de 2008 y principios de 2009 es muy flojo: el consumo planchadísimo, la inversión en caída y exportación derrumbándose”, advirtió la consultora M&S en un informe difundido a sus clientes.
“Los planes oficiales para levantar el consumo (autos, electrodomésticos, etc.) se topan con la marea de fondo de una macroeconomía en la que ya no circulan tantos pesos en la calle. El circulante en poder del público, que hace un año crecía 24% anual y hace medio año 18%, crece ahora apenas 6%”, indicó M&S. Y agregó: “la plata en el bolsillo de la gente subiendo 6% y los precios 21% en los últimos doce meses conforman un escenario claramente recesivo. En este contexto de menor cantidad de divisas y menor liquidez, no hay plan de consumo que pueda resultar exitoso”. |