Wall Street pareció ratificar ayer que recela (y mucho) de Barack Obama. La Bolsa de Nueva York cayó fuerte cuando ganó las elecciones presidenciales; volvió a derrumbarse el día en que asumió y se hundió 4,7% ayer cuando la nueva administración logró su primer gran respaldo del Congreso, que aprobó el plan de estímulo económico que supone invertir otros US$ 838.000 millones para evitar que la actual crisis de esa economía se agrave. Los más pragmáticos hablan de una simple coincidencia. Y se aferran a los manuales de mercado para asegurar que se cumplió con una vieja ley según la cual los inversores compran (y tiran para arriba los precios) con el rumor y liquidan (empujando hacia abajo las cotizaciones) con su confirmación. Pese a todo no deja de llamar la atención la reacción de ayer. La caída, que hizo al Dow Jones perforar los 8000 puntos (que algunos juzgaban como piso) para dejarlo en los 7888, se profundizó una vez que el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, reveló detalles del programa de rescate de bancos, que podría superar el billón de dólares en fondos públicos y privados. Con este rescate, la administración Obama buscará reactivar el mercado crediticio para combatir con mejores posibilidades la recesión. "Hay mucho escepticismo sobre el plan bancario´´, juzgó Scott Armiger, gerente de inversiones en Christiana Bank & Trust, al intentar dar una respuesta a tamaña reacción. La mejor demostración de que las mayores dudas se mantienen en torno a la salud del sistema financiero queda a la vista cuando se observa que el índice financiero GSPF del S&P cayó un 11% y su par de los títulos bancarios cedió 14 por ciento. La debacle de Wall Street echó la suerte del resto de los mercados. Y condenó a la Bolsa porteña a perder 2,71% (según el índice Merval) tras una ola de ventas que se concentró principalmente en Tenaris y Petrobras Brasil, y dejó pérdidas superiores al 4% en los papeles de esa siderúrgica, Siderar y Petrobras Energía, entre otros. Pero esas bajas terminaron siendo moderadas respecto de las que mostraron los respectivos ADR en Nueva York, con retrocesos del 6,6% en el caso de Tenaris, del 7,2% para Petrobras Energía y del 14,2% para Transportadora de Gas del Sur, papel que aquí cayó 7,77 por ciento. La magnitud de las liquidaciones empujó a los $ 58,6 millones lo negociado con papeles locales, el segundo mayor monto en lo que va de 2009. Lo inquietante es que las dos veces que el volumen creció por encima de los 50 millones fue por una ola de ventas.
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