Por Silvia Stang - Casa por casa. Así afirman los funcionarios de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que intentarán inducir a miles de contribuyentes a adherirse al plan de blanqueo de bienes no declarados al fisco y moratoria impositiva, aprobado por ley el año último y que se pondrá en marcha el 1° de marzo. En estos días se harán llegar las primeras 15.000 cartas de "invitación": las recibirán quienes, según surja de cruces informáticos de datos, hayan realizado movimientos de dinero, viajes u operaciones comerciales que no resulten consistentes con las declaraciones hechas para el pago de las obligaciones fiscales. Según dijo a LA NACION el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, las comunicaciones para inducir a la declaración de bienes e ingresos serán muchas más que el número mencionado, ya que se seguirán cruzando datos para abarcar a todos los sectores de la economía. En algunos casos las notas llegarán por correo y en otros habrá visitas personales de los inspectores, que le explicarán al contribuyente cuál se presume que es su situación. Para esa tarea, la AFIP dispone de los 1900 ex empleados de las eliminadas AFJP, que pasaron a estar en su órbita. Echegaray disertó ayer en la sede de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) ante cerca de 300 empresarios y asesores, expectantes por escuchar definiciones sobre la implementación de la ley, que contempla incentivos para blanquear bienes no declarados y dispone una moratoria por obligaciones impositivas y de la seguridad social no abonadas, vencidas hasta el 31 de diciembre de 2007. En una implícita respuesta a las críticas que recibió la ley -principalmente por las implicancias negativas que algunos advierten para la lucha contra el lavado de dinero-, Echegaray dedicó varios minutos de su discurso a enumerar un listado de países, entre ellos Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido, que aplicaron medidas para repatriar capitales. El cuestionamiento más fuerte recibido por la ley que impulsó la presidenta Cristina Kirchner es que se promueve la repatriación de capitales sin que se pregunte su origen ni se exija justificar el incremento patrimonial. "Hubo países que dieron amnistía fiscal para repatriar fondos y no escandalizaron", se defendió Echegaray, para agregar que en la Argentina "somos mucho más audaces", dada la diferenciación de alícuotas impositivas que se aplicarán, como una forma de incentivar que el dinero se destine a inversiones productivas. "Tenemos un fuerte compromiso de lucha contra el lavado de dinero, las autoridades bancarias tienen la responsabilidad" de los controles, apuntó. Y en un intento por llevar el foco de análisis fuera de esa cancha, afirmó que un objetivo es apuntar a actividades cotidianas: "Tenemos remiserías inscriptas como monotributistas, que sabemos que no deberían serlo; lo más probable es que tengan rentas que no exteriorizan", ejemplificó. El subdirector general de Fiscalización de la AFIP, Horacio Curien, aclaró que, tras las visitas de los inspectores con las notas en las que se presumen incumplimientos, existirá la posibilidad de un descargo. "No vamos a determinar deudas sólo por sospechas", dijo. Inspecciones Los inspectores que en los seis meses en que esté vigente la ley (entre marzo y agosto) intentarán persuadir para la adhesión al blanqueo o la moratoria son ex trabajadores del sistema previsional de capitalización, que fueron asignados a la Dirección General de Recursos de la Seguridad Social, que dirige Iván Budassi. Según explicó el funcionario, 1200 empleados trabajarán como inspectores en el área metropolitana, y comenzarán la semana próxima con operativos sorpresa contra el trabajo en negro. Budassi también afirmó que habrá operativos de saturación, con cientos de inspectores haciendo "un barrido total" por zonas. Como la ley de blanqueo tiene un capítulo dedicado al sistema laboral, cuando se detecte trabajo en negro se perdonará la deuda generada por la falta de pago de aportes y contribuciones de hasta 10 trabajadores por empresa y, a partir del número 11, habrá facilidades de pago. Pero además, por los empleados blanqueados habrá un premio: una rebaja, del 50% durante 12 meses, y del 25% durante otro año más, de las contribuciones patronales -excepto la derivada a las obras sociales-. Es el mismo beneficio que regirá para los nuevos empleos que generen las empresas, pero con la condición de que la dotación de personal no sea inferior a la registrada a la fecha de promulgación de la ley, el 24 de noviembre del año último. "Es generoso, pero a circunstancias excepcionales, remedios excepcionales", resumió Budassi sobre el plan. Y remató con una curiosa comparación: "Acá se aplica la parábola del hijo pródigo", en referencia a la historia relatada por Jesús a sus discípulos según los Evangelios, que finaliza con el regreso a la casa paterna de uno de los hijos, que tiempo antes se había alejado para andar por caminos que luego juzga errados. Paso a paso 1) Los plazos Los planes de blanqueo y moratororia estarán abiertos entre el 1° de marzo y el 31 de agosto próximos. Aún resta una reglamentación a cargo del Banco Central. 2) Los beneficios Se perdonarán multas y sanciones no firmes.Habrá una exención parcial de intereses por las obligaciones impagas, variable según la fecha de adhesión al programa. 3) La modalidad de pago De la deuda determinada en un plan de moratoria, deberá ingresarse un 6 por ciento. El saldo se financiará en 120 cuotas, con un interés del 0,75% mensual. 4) Empleo no registrado Perdón de la deuda por falta de registro, de hasta 10 trabajadores por empresa.Se reducen las contribuciones patronales por un plazo de 24 meses. |