Por LEANDRO GABIN - El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con la ayuda de otras dependencias oficiales, podría estar anotándose la primera victoria desde que incursionó en controlar y regular cuánto mercado quisiera “domesticar” a la fuerza. Si bien no pudo lograrlo con la inflación, porque el dibujo del INDEC no cambió la expectativa de la población sobre el aumento de precios, sí parece haber tenido efecto (por lo menos coyuntural) en el mercado cambiario. Se sabe que Moreno, el Banco Central, la AFIP y la CNV interfieren en la operatoria de compra de dólares. La consigna, que no suba el billete. El resultado, tanto el “oficial”, como el informal o incluso el dólar futuro que se negocia en Nueva York (lejos de los telefonazos gubernamentales) han ajustado a la baja. Exceptuando el oficial, el contado con liqui –que supo estar en $ 4– ahora se sitúa entre $ 3,55- $ 3,60. El proxy de este billete que se desprende de la compra/venta de activos en la plaza local para ser vendidos en el exterior, en el caso de Venezuela (que mantiene el tipo de cambio oficial en 2,5 bolívares por dólar) sigue alto en casi 6 bolívares. El dólar blue que operan los “arbolitos” de la city tampoco se disparó. Como se ve en la infografía, el spread entre la cotización oficial y este que se negocia en las calles del microcentro no se ensanchó. También acusó recibo el Non Delivery Forward (NDF), el contrato de peso contra dólar a futuro en Nueva York. Ayer, el contrato a un año cerró en $ 4,65 por dólar, cuando a inicios de 2009 estaba en $ 5,50. “Calificamos a la intervención de Moreno en el mercado cambiario como el más exitoso y eficiente de los servicios que el polémico secretario brindará a la administración Kirchner”, dice Federico Muñoz & Asociados. Se parece, más bien, a una victoria pírrica que en algún momento le pasará factura a Moreno. |