Moody's dijo que era probable que la recesión en la Europa emergente sea más severa que en otras partes y pondría bajo presión las calificaciones de fortaleza financiera de los bancos locales y sus matrices de Occidente.
El euro era golpeado más fuerte por las crecientes preocupaciones acerca de la perspectiva de una recesión profunda y prolongada en el este de Europa, debido a que los bancos de la zona euro tienen mucha exposición en esa región.
El pesimismo acerca de la perspectiva económica global alimentaba las amplias ganancias del dólar, llevando al índice de la moneda estadounidense a máximos de dos meses, ya que los inversores buscaban activos percibidos como más seguros.
"Hay mucha deuda que mantienen los bancos europeos que es denominada en monedas del este de Europa", dijo el estratega de Bank of New York Mellon Neil Mellor.
Datos que mostraron una sorpresiva alza en el sondeo de confianza ZEW de Alemania en febrero dieron al euro sólo un breve impulso, con los inversores manteniéndose pesimistas sobre la perspectiva de la mayor economía de Europa.
A las 1231 GMT, el euro caía un 1,3 por ciento contra el dólar a 1,2616 <EUR=>, de acuerdo con datos de Reuters. Eso estaba cerca de un mínimo previo de 1,2602 alcanzado en transacciones de la plataforma electrónica EBS, su nivel más bajo desde el 4 de diciembre.
El índice dólar .DXY estaba a 87,515. Más temprano en la sesión subió hasta un máximo de 87,685, su nivel más alto en más de dos meses.
Los mercados permanecían en aversión al riesgo, con las acciones europeas cayendo un 1,4 por ciento .FTEU3 a mínimos de dos semanas.
Esto ayudaba al yen contra la mayoría de las monedas, debido a su condición de refugio seguro, aunque cayó contra el dólar luego de que el ministro de Finanzas japonés dijera que renunciaría.
Contra el yen, el euro caía 1,1 por ciento a 115,87 yenes <EURJPY=>, mientras que el dólar subía 0,2 por ciento a 91,86 yenes <JPY=>, tras haber ascendido a un máximo de un mes de 92,75.