Por JUAN CERRUTI - Horas después que los mercados financieros mundiales protagonizaran otro martes negro, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer la apertura del tramo internacional del canje de préstamos garantizados. Los detalles de la operación corrieron por cuenta del jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, quienes se mostraron esperanzados sobre la posibilidad de éxito de la transacción durante una conferencia de prensa de la Casa Rosada.
Desde hoy y durante los próximos 10 días, los inversores del exterior que tengan en su poder préstamos garantizados podrán canjearlos por un nuevo bono que ofrece el Gobierno. Se trata del Bonar 2014, el mismo título que entregó semanas atrás a los bancos locales en un canje que logró una adhesión casi total, del 99%.
Con esta nueva operación se intentará despejar vencimientos por u$s 2.400 millones en los próximos tres años. La jugada es clave para la administración de Cristina Fernández de Kirchner, sobre todo en un contexto de mercados cerrados para el país y con la recaudación tributaria en franco descenso. El Gobierno intenta cuidar al máximo posible la caja, sobre todo en un año electoral en el cual no luce plausible una contención demasiado estricta del gasto público.
Fuentes oficiales señalaron a El Cronista que la expectativa es un lograr una adhesión en torno al 50% en el tramo internacional. De ser así, se postergarían pagos por u$s 1.200 millones hasta fines de 2011.
Un dato a tener en cuenta es que el mecanismo de la etapa internacional del canje será similar a la transacción local. Los inversores foráneos que quieran ingresar deberán cursar sus pedidos a través de bancos domésticos, que a su vez canalizarán la orden mediante el Mercado Abierto Electrónico (MAE). “La oferta a los tenedores internacionales va a ser la misma que se le realizó a los tenedores locales”, confirmó Massa ayer. Acompañado por Lorenzino, el jefe de Gabinete también admitió que se continúan evaluando distintas opciones para resolver la situación de los llamados “holdouts”, los acreedores que no aceptaron el canje de deuda en default concretado en 2005.
Una vez cerrado el tramo externo del canje de préstamos garantizados el Gobierno se abocaría a otras operaciones de reestructuración para despejar los vencimientos más cercanos. Uno de los títulos que está en la mira del Ejecutivo, según pudo confirmar este diario, es el Boden 2012, el papel que tiene mayores vencimientos este año.
El canje que se abrió ayer involucra cuatros series de préstamos garantizados: el Global 08 a tasa fija y flotante, Bonte 06 a tasa fija y el E 580 Mega a tasa fija. A cambio de estos instrumentos se les dará a los inversores el citado Bonar 2014. Es un título en pesos a cinco años de plazo. El primer año devenga una tasa fija del 15,40% y por los restantes cuatro años paga un interés atado a la Badlar más un plus de 2,75 puntos porcentuales. La amortización es íntegra al vencimiento.
Algunos analistas consideran que este no es un momento propicio para lanzar el canje. En particular, ayer fue un día muy negativo para los mercados, que desconfían del plan de reactivación del gobierno estadounidense de Barack Obama. Sin embargo, en los pasillos de la Rosada piensan diferente. Aseguran que las turbulencias externas podrían jugarles a favor si los inversores perciben que el nuevo título es más seguro que los préstamos garantizados.
El principal incentivo para ingresar al canje reside en que los préstamos garantizados ajustan su capital por la subestimada inflación oficial. Mientras que el título que se ofrece a cambio abona su interés en función de la tasa Badlar. Se trata de la tasa que releva el Banco Central para depósitos de más de un millón de pesos. |