En tanto, el euro caía a un mínimo de casi tres meses frente al dólar, bajo una intensa presión esta semana por los temores a que una recesión profunda en el este de Europa cause más daños a los bancos de Europa occidental con exposición en esa región.
La demanda por el yen caía después de que datos publicados esta semana mostraron que la economía japonesa se contrajo en el cuarto trimestre a su ritmo más rápido en 35 años.
"La economía japonesa está por lejos peor que la estadounidense. Uno mira los números del PIB del cuarto trimestre y no son sólo malos, son nefastos. Son algo atemorizantes en realidad", dijo Joseph Trevisani, analista de FX Solutions en Saddle River, Nueva Jersey.
"Con esa clase de incertidumbre económica, se está viendo una reacción del dólar/yen", agregó.
Pese a la fuerte caída del miércoles, el yen se ha beneficiado en el último tiempo con la extrema aversión al riesgo en los mercados, dado que los inversores deshacen operaciones riesgosas financiadas con la moneda japonesa.
Al promediar la mañana en Nueva York, el dólar subía un 1,2 por ciento a 93,44 yenes <JPY=>, tras apreciarse previamente hasta 93,47 yenes, un máximo desde el 7 de enero.
El dólar encontró brevemente algo de apoyo después de que la Casa Blanca anunció un plan para ayudar a que hasta 9 millones de familias reestructuren sus hipotecas para que sus casas no sean ejecutadas por los bancos.
Sin embargo, el optimismo de los inversores se esfumó rápidamente al regresar las preocupaciones sobre la salud de la economía mundial.
El euro caía un 0,3 por ciento a 1,2552 dólares <EUR=>, tras caer a 1,2537 dólares, el nivel más bajo desde el 21 de noviembre.
El euro cayó con fuerza después de que la agencia Moody's advirtió el martes que podría bajar las calificaciones de varios bancos de Europa del Este.