Por Javier Blanco - Los empresarios argentinos se encuentran entre los más pesimistas del mundo en cuanto a sus expectativas de acceder al crédito en condiciones acordes no sólo para invertir (carencia clásica de la economía local), sino también para trabajar diariamente. "El 78% de las empresas argentinas encuestadas considera que el acceso al financiamiento será menos o mucho menos accesible en 2009, muy por encima del promedio mundial, de 61%", mostró ayer el relevamiento global de opiniones de ejecutivos que anualmente realiza la empresa de consultoría Grant Thornton. La Argentina es uno de los pocos países en ubicar factores relacionados con el financiamiento en el tope de las restricciones que las empresas encuentran para su expansión. Ocurre que, con la recesión ya establecida en gran parte de la economía mundial, en 25 de los 36 mercados alcanzados por el relevamiento, los ejecutivos casi naturalmente mencionan la reducción de la demanda (menores ventas) como el principal condicionamiento a sus posibilidades de crecimiento, con un 49% de menciones, y ubican en segundo lugar la burocracia (30%). La percepción de los ejecutivos locales es diametralmente opuesta. Puestos a identificar las principales restricciones para expandirse, mencionan la escasez de financiamiento de largo plazo (58%), el elevado costo del financiamiento (56%) y hasta la escasez de capital de trabajo (44%), es decir, el crédito de corto plazo, como si el problema hubiera derivado en una obsesión. Los datos, que destacan por su contundencia, surgen del estudio que recoge pareceres de representantes de 7200 compañías privadas con actividad en 36 países a fines de 2008. En la región, encuestó a 150 empresas privadas de la Argentina, Brasil y México, y otras 100 de Chile. Los empresarios argentinos quedan identificados como unos de los que menos apoyo dicen recibir de sus financistas, concepto que engloba a los bancos, el mercado de capitales, sus proveedores y hasta sus casas matrices (para las extranjeras). "Menos del 40% de los empresarios argentinos dice sentirse apoyado o muy apoyado por estos, lo que contrasta con el promedio global del 69%, porcentaje que nos sorprendió en estos tiempos de crisis bancaria internacional", señaló Mariano Tolosa, director de Corporate Finance de Grant Thornton Argentina. Además, consideran que tienen el menor apoyo en el nivel mundial por parte de sus financistas, como sus pares de Bélgica, Tailandia y Francia, aunque en el caso argentino la opinión parece condicionada por las restricciones que el Gobierno mantiene para el movimiento de capitales y el creciente control sobre las operaciones cambiarias. Para los economistas del Estudio Ledesma & Asociados, la visión de los ejecutivos está influida por lo que ya ocurrió. "La suma de todos los medios de pago posibles y potenciales de la economía se contrajo el 10% en los últimos 12 meses, con lo cual, la iliquidez es una realidad innegable. A esto hay que agregarle el desapalancamiento crediticio: hay menos préstamos y son más caros e inestables", reseñó en un informe que identifica este fenómeno como la contracara de la brutal fuga de divisas (más de US$ 23.500 millones) que padeció la economía el último año. |