BUENOS AIRES, feb 26 - El peso argentino mayorista cotizaba equilibrado el jueves contra el dólar, debido a una férrea regulación impuesta desde el Banco Central para evitar variaciones marcadas en el precio.
La autoridad monetaria compra y vende dólares casi a diario con el objetivo de administrar la cotización de la moneda doméstica, aunque los analistas esperan que predomine una tendencia bajista del peso debido al efecto de la crisis global.
El Gobierno pretende que el peso sustente la competitividad del comercio exterior del país, principalmente en relación con el real de Brasil, principal socio de la región, con el que Argentina tiene un intercambio altamente deficitario.
Pasado el mediodía de Buenos Aires (1410 GMT), el peso interbancario apenas perdía un 0,07 por ciento, a 3,555/3,5575 por dólar <ARB=RASL>, para acumular en el 2009 una caída del 2,9 por ciento.
"Esto está dentro de lo previsible. Por ahora está bajo el control del Banco Central y lo está siguiendo con mucha tranquilidad (...) Es la evolución esperada del dólar", dijo Aldo Pignanelli, economista y ex presidente del Banco Central, a Radio Mitre.
"El dólar se está revaluando a nivel mundial y Argentina tiene que acompañar esta revaluación, si no, nos quedamos muy retrasados en la competitividad", agregó.
A nivel mayorista, el peso cayó el martes a 3,56 por dólar, su valor más bajo desde enero del 2002, cuando luego de ser devaluada por el Gobierno la moneda se depreció fuertemente.
Las anotaciones en el mercado informal mostraban este jueves una subida del peso del 0,27 por ciento a 3,665/3,67 por dólar <ARSB=>, similares a los de noviembre del 2002.
Operadores cambiarios coinciden en que hacia mitad de año el peso mayorista podría rondar las 3,8 unidades por dólar y acercarse a fin de año hasta las 4 unidades.
No hay "nada para preocuparse. Si usted proyecta (...) le va a dar entre los 3,9 y 4 pesos el valor del dólar a fin de año", sostuvo Pignanelli.
Debido a la magnitud del comercio bilateral con Brasil, que constantemente genera cortocircuitos entre ambas naciones, la mirada al real es de vital importancia. La moneda del vecino país ganaba el 1,3 por ciento, a 2,349 por dólar BRBY.
"Está demostrado que el Banco Central (argentino) tiene poder de fuego y usa las reservas de acuerdo al momento. Hará moverlo (al tipo de cambio) de acuerdo a lo que vea" como adecuado, dijo un agente de cambios.
El peso minorista subía un 0,14 por ciento a 3,54/3,57 por dólar <ARSCC=>, según el promedio entre bancos y casas de cambio.