Por IGNACIO OLIVERA DOLL - La presión sobre el dólar persistirá, pero las tasas no se moverán. La percepción generalizada es que en esta semana el mercado de cambios seguirá comprador, y que la divisa continuará mostrándose alcista. El escenario invita a recordar, para algunos, el mismo juego de siempre entre tipo de cambio y tasas de interés: si hay expectativa de depreciaciones en la divisa, los bancos pueden sentirse obligados a ofrecer a sus inversores mejores retornos para sus plazos fijos. Aunque, al menos hasta ahora, la situación aparece distinta: “Por ahora no vemos que se vaya a revertir la caída de tasas. ¿Para qué, si nos sobran depósitos?”, comentó un operador, desde la mesa de dinero de una entidad que hoy está pagando 11,75% a 30 días.
Sin liquidación de exportaciones, el Banco Central (BCRA) quedó la semana pasada como el único gran proveedor de dólares de la plaza. Sus esfuerzos para evitar que el billete se disparara por encima de los $ 3,58 lo obligó a volcar casi u$s 100 millones el último viernes, según estimaciones de mercado (aunque luego desde el BCRA aseveraron que compraron y vendieron, con un saldo neutro de intervenciones). Y ahora, dicen, no habría que esperar algo distinto: “No hay cambios en la tendencia de fondo. El mercado es netamente comprador, y el Central deberá invertir muchos más dólares en los próximos meses para mantener a raya el tipo de cambio, y para que la suba vaya de acuerdo a su política de flotación administrada. Entiendo que el tipo de cambio va a seguir subiendo. Y no creo que el Central se esfuerce mucho en bajarlo porque con eso va perdiendo reservas”, comentó el CEO de Notibancos.com, Carlos Risso. En algunas pizarras de la city, el dólar llegó a cotizar hasta $ 3,60 vendedor, y en el mercado informal, a $ 3,65.
Para los operadores, el intento oficial de avanzar sobre la comercialización de granos, asumiendo el rol de único comprador y vendedor del mercado, no hace más que complicar y amenazar el trabajo cotidiano del Central. El viernes, luego de que se anticiparan estos pasos del Gobierno, la divisa volvió a subir un escalón, impulsada por operaciones de cobertura desde el sector privado. “Lo que trae la iniciativa del Gobierno es más desconfianza de todos. Más que ayudar con más dólares, termina de complicar el panorama general que hay. Se siguen planteando un montón de dudas que en definitiva no ayudan a un complejo panorama como el actual”, expresó Risso.
La depreciación volvió a instalar, esta última semana, la expectativa de una alza en las tasas. Con una divisa habiendo ganado ocho centavos en febrero, y 11 en el año, las tasas de retornos para los fanáticos del dólar (2,3%) superaron ampliamente las que pagan los plazos fijos. “Se ve que hay intención de actualizarlo más rápido. En diciembre, la devaluación había sido levemente superior al 2%, y en enero, 1,5%”, comentó Fernando Izzo, de ABC Cambios. Para el analista, lo más lógico es esperar que la tendencia alcista continúe pero, así y todo, no habrá que confiarse demasiado: “Durante marzo yo creo que lo vamos a ver subiendo 1,5% (más de 5 centavos, a $ 3,63), y en los meses siguientes, seguro, entre 1 y 2%. De todos modos, encontraremos posiblemente un mes de baja, de escarmiento a los que compran para especular”, agregó.
Además, se notó una mayor presión sobre el billete en las operaciones de contado con liquidación, que realizan los inversores con acciones y bonos, para fugar capitales al exterior eludiendo el mercado cambiario. Ese dólar llegó a cotizar a $ 3,73, y amplió a quince centavos su brecha con el minorista. |