Fuentes del mercado dijeron que la demanda de divisas provino de bancos e inversores privados, en un mercado controlado por el Banco Central y con una oferta retraída de los exportadores, que esperan una mayor depreciación para liquidar sus divisas.
La moneda argentina en el mercado interbancario perdió cuatro centavos, un 1,11 por ciento, a 3,6025/3,6075 por dólar <ARS=RASL>, su mínimo desde la fuerte depreciación del peso de enero del 2002.
Las transacciones en la franja informal cayeron el 0,68 por ciento a 3,66/3,665 unidades <ARSB=>, tras alcanzar la semana pasada los 3,6925 pesos por dólar, a valores de noviembre del 2002.
El Banco Central interviene en la compra y venta de dólares de acuerdo a las necesidades de liquidez en el mercado BCRA28, pero en las últimas semanas viene acompañando una lenta depreciación del peso para mejorar la competitividad de la economía ante la caída de las monedas regionales.
Este lunes, las monedas latinoamericanas mostraban fuertes bajas por las desfavorables condiciones mundiales y los operadores seguían las caídas del peso chileno <CLP=> y del real de Brasil BRBY, el principal socio comercial de Argentina.
Las operaciones minoristas con el peso argentino arrojaron una pérdida del 1,1 por ciento a 3,595/3,625 por dólar.