Además, los operadores compraban euros y otras monedas de renta alta después de que el Banco de la Reserva de Australia imprevistamente dejara sin cambios sus tasas de interés.
Pero la actividad era reducida porque los inversores adoptaban una postura de esperar para ver, con la idea de que el aumento de la preocupación sobre el sistema financiero y de los temores sobre la recesión global podría cortar rápidamente cualquier movimiento en favor de los activos de riesgo.
Ilustrando la fragilidad de los mercados, las acciones europeas reducían sus ganancias previas e incluso el índice general de las bolsas europeas FTSEurofirst 300 .FTEU3 llegó a caer a mínimos récord, aunque los futuros de Wall Street continuaban apuntando a una apertura en alza.
El índice dólar .DXY, que mide su evolución contra otras seis monedas principales, alcanzó un máximo en tres años en las transacciones de Asia, porque los inversores buscaban refugio en la moneda más líquida del mundo.
Pero el avance se moderó cuando el banco central australiano dejó sin cambios las tasas en el 3,25 por ciento el martes, contrarrestando las esperanzas de una reducción, al decir que el estímulo económico que ya estaba en curso ayudaba a Australia a evitar que la recesión llegue a las profundidades vistas en otras naciones.
"Ayer vimos algunos movimientos grandes en los activos de riesgo en general y hoy hemos visto un poco de estabilización pero no creo que sea una reversión", dijo Adarsh Sinha, estratega cambiario de Barclays Capital.
"El dólar ha estado repuntando, el índice dólar marcó un nuevo récord y estamos viendo alguna consolidación en estos niveles", agregó.
A las 1015 GMT, el índice dólar bajaba 0,45 por ciento a 88,893, tras alcanzar un máximo en tres años de 89,026 en la sesión asiática. El dólar de Australia ascendía un fuerte 2 por ciento <AUD=>.
El euro recibió un impulso cuando los especuladores recompraron la moneda tras una subida del dólar australiano, y antes de un encuentro de política del Banco Central Europeo más adelante esta semana.
Pero tanto el euro como la libra esterlina redujeron sus alzas frente al dólar después de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico dijo que anticipaba nuevas rebajas de tasas significativas de los bancos centrales como el BCE y el Banco de Inglaterra.
El euro subía el 0,35 por ciento desde el cierre en Estados Unidos, a 1,2627 dólares <EUR=>.