BUENOS AIRES, mar 3 - El peso argentino continuaba el martes en una pendiente bajista, empujado por una persistente demanda de dólares y un aumento de la aversión al riesgo, que eran alimentados por el temor a que se profundice la recesión económica global.
El mercado era seguido de cerca por el Banco Central, que pese a vender dólares diariamente, tiene una política que avala la declinación de la moneda local para evitar que se debilite su competitividad cambiaria en materia de exportaciones.
Los bancos e inversores privados impulsaban las compras de divisas para cubrir sus carteras, mientras que la oferta exportadora seguía retraída a la espera de una mejora del tipo de cambio.
El peso argentino interbancario perdía un 0,35 por ciento a 3,6175/3,62 por dólar <ARS=RASL>, a las 1345 GMT y, al igual que en las últimas sesiones, volvía a quebrar su mínimo desde la fuerte depreciación del peso a inicios de enero del 2002.
Hay una "mayor demanda (de dólares) de principio de mes y una menor oferta (exportadora)", dijo Antonio Cejuela, analista de Puente Hermanos Sociedad de Bolsa. El Banco Central interviene mediante operaciones "no masivas, pero puntuales", agregó.
"El dólar superó (el lunes) la barrera de 3,60 que veníamos siguiendo en estos meses (...) Posiblemente (ahora) fluctúe en una zona entre 3,59 y 3,63 (por dólar)", agregó.
Las anotaciones en la franja informal, donde no regula el Banco Central, mostraban una pérdida del valor del peso del 0,61 por ciento, a 3,6825/3,6875 unidades <ARSB=>, un nivel similar al de fines de octubre y comienzos de noviembre del 2002.
Las operaciones minoristas arrojaban una baja diaria del 0,41 por ciento a 3,61/3,64 por dólar.