BUENOS AIRES, mar 4 - El peso argentino mayorista cotizaba equilibrado el miércoles frente al dólar, en una plaza donde la demanda privada de divisas era compensada por la inyección de liquidez desde el Banco Central.
Operadores dijeron que la tendencia bajista de la moneda local no desaparece debido a la escasa liquidación de divisas desde el sector exportador por razones de estacionalidad y de espera de un mejor tipo de cambio.
Un acuerdo entre el Gobierno y representantes agropecuarios logrado el martes, que serviría para distender a los mercados, no se reflejaba en el circuito cambiario interbancario por la aversión al riesgo que existe a nivel global y que mantiene la demanda de divisas, señalaron las fuentes.
El peso argentino mayorista caía el 0,07 por ciento a 3,6125/3,615 por dólar <ARS=RASL>, a las 1325 GMT, a mínimos desde una fuerte depreciación de la moneda a inicios de enero del 2002.
"Todo el mundo sabe que tenemos las reservas para atender cualquier eventualidad", dijo Hernán Lacunza, gerente del Banco Central en declaraciones radiales.
Agregó que por esa razón, el inversor "no corre alocadamente contra el peso, y entonces obviamente como no hay un pronóstico apocalíptico sobre la moneda, los depósitos (bancarios) se comportan normalmente".
La autoridad monetaria suma unos 47.000 millones de dólares BCRA32 en reservas, por lo que cuenta con un poder de fuerza suficiente para aplacar las presiones sobre el peso.
En las últimas semanas el Banco Central dejó caer al peso para acompañar la baja del real de Brasil BRBY, el mayor socio comercial de Argentina.
Las anotaciones en la franja informal, no regulada por el Banco Central, mostraban una subida del 0,41 por ciento en el peso a 3,6775/3,6825 unidades <ARSB=> a niveles de noviembre del 2002.
La divisa local cayó el martes hasta los 3,6975 por dólar, un valor similar a octubre del 2002.
En las operaciones minoristas, el peso ganaba un 0,14 por ciento por pizarras de bancos y casas de cambios a 3,6/3,63 por dólar <ARSCC=>.