Por LEANDRO GABIN - La moneda argentina está lejos de ser la que más viene perdiendo terreno en el año. Si bien la mentalidad dolarizada es patrimonio de los argentinos, algo que no ocurre con tanto fervor en otros países de la región, varias naciones vieron cómo la crisis externa impacta en las cotizaciones de sus monedas. De todas formas, la divisa local es la que –en el horizonte de un año de plazo– peor performance tendría.
Si bien ayer hubo un descanso en la seguidilla de caídas de las monedas latinoamericanas, la recuperación no cambia el panorama global: en 2009 el peso colombiano es la divisa que más cae frente al dólar (12,38%), seguida del peso mexicano (9,49%), el peso argentino (-4,55%), el sol peruano (-3,41%) y para finalizar el real brasileño que se deprecia un 1,63%. Si bien esta moneda es parámetro para medir la devaluación local, bajo el argumento de que si el vecino país (con fuertes lazos comerciales) deprecia su moneda la Argentina tiene que acompañar esa tendencia, el peso argentino en realidad está ajustando por la fuerte caída del real en 2008, en torno al 23%.
Tomando las seis divisas de la región que más se negocian, la única que muestra un retorno positivo es el peso chileno que se alza un 5,50%, acumulando subas en las últimas cuatro ruedas consecutivas. Otro caso en donde el ajuste, después de un 2008 para el olvido que la coronó como la segunda moneda de peor performance con un baja del 22%, tiende a ser menor.
El peso mexicano es una de las divisas que peor la está pasando en lo que va del año, a pesar de haber acumulado una merma del 20% en 2008. Desde Bulltick Capital Markets dicen que el “mercado seguirá apostándole en contra a la moneda mexicana debido a la fuerte contracción que tendrá la economía”. En este caso, la recesión mundial, pero principalmente de Estados Unidos, presagia un complicado panorama para el nivel de actividad de México y, por ende, la evolución de su moneda. Algunos creen, como sucedió con Brasil, que el Banco Central saldrá a ponerle el pecho a la situación e inyectar los dólares necesarios para calmar al mercado. En las últimas horas se conoció que el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría otorgarle préstamos de corto plazo para aliviar la situación financiera, lo que ayudó a que la divisa mexicana saliera de mínimos. “Todavía creemos que los fundamentals ayudarán para que el real tenga un mejor comportamiento en términos relativos”, escribieron los estrategas de Goldman Sachs que, junto con Merrill Lynch, son los que últimamente salieron a recomendar a la moneda brasileña.
De todas formas, en el mercado creen las presiones devaluatorias en las monedas de la región seguirán. Más aún, si continúa la fuga de capitales como en los últimos meses. Pero el castigo no sería parejo: tomando los Non Delivery Forwards (NDF), los contratos futuros de dólar, a un año de plazo la mayor devaluación se espera en el peso argentino con un 33,5%. Entre las más negociados, le sigue bien lejos Brasil (una suba de dólar esperada del 7,6%). |