MONTEVIDEO.- En medio de una tormenta, la consigna debe ser ayudarse y cooperar, en vez de apelar al "sálvese quien pueda": ésa es la idea que hoy y mañana buscará transmitir en Brasil el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, como contracara de las medidas que la Argentina aplicó contra las importaciones, visualizadas por el gobierno oriental como una reacción proteccionista inaceptable. Vázquez viaja hoy hacia Brasilia en una visita de Estado, acompañado de varios ministros. En las carpetas lleva acuerdos de cooperación y el borrador de una declaración conjunta que destaca la necesidad de mantener el comercio libre en la región y de concretar acuerdos con bloques o países extra Mercosur para que las empresas locales tengan mayores posibilidades de exportación. Uruguay quiere dar una señal de acercamiento a Brasil para demostrar que sí le importa la región y que quiere mantener acuerdos con sus socios comerciales de América del Sur, y que eso no significa que se quiera cerrar al mundo. Vázquez ha intentado en otras ocasiones un alineamiento con su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, pero ya comprobó que no puede confiarse del todo, porque Brasil mantiene una política exterior que no se altera por solidaridades coyunturales. En el conflicto con el entonces presidente argentino Néstor Kirchner por las plantas de celulosa, Vázquez se sintió decepcionado de Lula porque éste no habría hecho lo suficiente para ayudar a levantar los piquetes sobre los puentes con la Argentina. Antes de partir, Vázquez mantendrá la clásica reunión de los lunes con todos sus ministros. Los de Economía, de Industria y de Relaciones Exteriores tuvieron que hacer cambios en sus agendas de los últimos días para tratar un asunto imprevisto: el impacto sobre las exportaciones uruguayas de las medidas de la administración de Cristina Kirchner que limitaron las importaciones. Hoy, la Cancillería convocará a los técnicos para analizar el caso, mientras a nivel ministerial se consideraba realizar un planteo formal ante la Argentina para que excluya a Uruguay de ese tipo de medidas, por considerar que, aunque son admitidas por la OMC, significan una violación de los acuerdos del Mercosur. Pese a todo, la administración Vázquez hace claras diferencias entre los dos grandes socios. Desconfía de la Argentina, pero "con Brasil es distinto", dijo una fuente del gobierno, que indicó que hay expectativas sobre los acuerdos que se firmarán mañana. Comercio en moneda local Uruguay planteó a Brasil la necesidad de que el Mercosur apruebe la eliminación del doble cobro del arancel externo común del Mercosur sobre productos importados de extra zona, y se espera un acuerdo para que eso rija al menos entre los dos países. Uruguay está dispuesto a aceptar un viejo reclamo brasileño: que las operaciones de comercio exterior se realicen en moneda local, como lo hacen los dos países más grandes del bloque. Para Uruguay es fundamental que la declaración que Vázquez y Lula firmen mañana incluya la voluntad expresa de los dos países para reanudar este año las negociaciones con la Unión Europea para acordar un cronograma hacia el libre comercio. Otro acuerdo se referirá a la comercialización bilateral de energía, mediante un protocolo de los ministerios de ese sector. Uruguay pretende que Brasil ponga su peso en el Mercosur para poder desbloquear la oposición argentina que impide a Uruguay utilizar los fondos estructurales del Mercosur para la interconexión energética con Brasil. Vázquez tiene previsto llegar hoy al anochecer y tendrá una cena que organiza la embajada uruguaya en ese país. Se espera que al mediodía de mañana se firme la declaración conjunta. |