THEOBALD (De un enviado especial).- La decisión del Gobierno de poner trabas para el ingreso de maquinaria agrícola importada, mediante licencias no automáticas, sobre todo en tractores y cosechadoras, ya comenzó a suscitar una fuerte controversia. Se trata de una medida que podría demorar la entrada de equipos extranjeros hasta unos 60 días en la Aduana, mientras se hace un monitoreo sobre la situación del mercado interno. La medida del Gobierno afecta sobre todo a Brasil, de donde proviene el 90% de las cosechadoras importadas y el 60% de los tractores. Mientras la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma) respaldó la normativa oficial, entre los representantes de las fábricas multinacionales, la mayoría de ellas con plantas de producción en Brasil, ya se oyen fuertes quejas. "Esto es retroceder en el tiempo. Así como la Argentina comienza a generar barreras proteccionistas, es probable que nuestro principal vecino tome medidas similares que impacten en forma mayor", comentó Christian Lancestremere, gerente comercial de CASE. En reserva, varios industriales se quejaron ante LA NACION: "Esto nos va a afectar bastante, pero el miedo es que esto se preste a la discrecionalidad". En otra firma, un representante indicó: "Esta medida no sirve para la agricultura. ¿A qué industria queremos defender, si el mercado nacional no alcanza [a cubrir la demanda]?". |