Por LEANDRO GABIN - El rally de los mercados bursátiles ayudó a que la demanda de dólares se atenúe. De todas formas, y a pesar de esta ayuda exógena, ayer el billete tuvo que ser “contenido” por las intervenciones oficiales. Al igual que en los últimos días, el Banco Central, junto a entidades públicas como Nación y Provincia, salieron a vender dólares para que la cotización se mantenga en línea. Según contaron operadores, entre los tres habrían volcado un total de u$s 80-100 millones. Gracias a ello, el dólar en casas de cambio cerró estable en $ 3,65 y en el circuito mayorista en $ 3,637 (una milésima menos que el día anterior), si bien en ambos casos estuvieron un poco más arriba durante las primeras horas de operaciones. El dólar blue se mantiene en $ 3,72.
El nuevo esquema, en donde el Central no es el único que abre el grifo de dólares, está dejando algunas anécdotas. Por ejemplo, la estrategia de pasar desapercibidos que están realizando los dos bancos públicos. Según relataron en las mesas, las intervenciones se estarían haciendo así: el Nación y el Bapro operarían en el sistema Siopel mediante la “solicitud de cotización privada”, esto es una operación entre dos puntas sin hacer pública la operación (que igualmente queda registrada). “Lo hacen para que el mercado no los vea. Sucede que cuando ves que se llevan el offer de la pantalla, eso te induce a pagar porque todos están comprando. Pero si no lo ves, no tomás nota, y eso no te apura a acoplarte a la compra. La idea es que no se espiralice la suba. Es simplemente una estrategia que desnaturaliza la tendencia, que sigue siendo alcista”, explicaban.
Desde una mesa de operaciones dijeron que se notó que había menos demanda y que la oferta estaba más cargada. Sobre el final hubo algo de dólares por parte de los exportadores, pero –dicen– “hay que ver si hoy el mercado arranca a estos valores”. “En teoría hoy sería más fácil sostener el tipo de cambio si sigue el buen humor del mercado, pero evidentemente se necesita la ayuda oficial. Pero, como siempre, quedará en manos del BCRA y ‘sus nuevos amigos’”, explicaban.
Sea como fuere, que el Central necesite de la ayuda de las entidades públicas para no seguir soltando billetes es un dato. De hecho, el mes pasado la autoridad monetaria cortó 3 meses consecutivos de saldo positivo en las intervenciones cambiarias: según M&S, entre noviembre del 2008 y enero de este año, Redrado sumó u$s 1.800 millones. El resultado de febrero pasado, no obstante, fue negativo en u$s 136 millones algo que –se estima– será similar en marzo. Sucede que la plaza argentina aún convive con la fuga de capitales, que estaría en el orden de los u$s 1.000 millones mensuales en enero y febrero. Si bien la huida dista de ser como la de octubre del 2008 (u$s 4.500 millones solo ese mes), las presiones no desaparecen. Parte importante se verá a partir de abril, ya que entre ese mes y julio, se liquida gran parte de la cosecha de soja y maíz. El ingreso de esos dólares podrían hacer que el Central tenga menos trabajo para realizar su “devaluación administrada”. “Ahora estamos en un período estacionalmente menos líquido, con lo cual hay chances de que en abril y mayo el Central pueda comprar en manera importante divisas”, señaló Claudio Mauro, economista jefe de M&S. Si compra entre u$s 700 millones y u$s 1.000 millones por mes, significaría algo de oxígeno ya que emitiría los pesos necesarios para darle más liquidez a la economía. |