Por NATALIA DONATO - Luego de varias semanas de tensión por la caída del comercio intra Mercosur y las críticas brasileñas a las medidas proteccionistas aplicadas por la Argentina, los gobiernos de Lula da Silva y Cristina Fernández intentarán hoy limar asperezas y buscar un acuerdo comercial que satisfaga a ambas partes. Brasil insistirá en la propuesta de autolimitar sus exportaciones, a través de un sistema de cupos, a cambio de que las autoridades locales liberen las importaciones. Pero si bien el gobierno argentino aceptaría negociar un esquema de esas características –que ya fue aplicado en el país en gestiones anteriores–, no está dispuesto a resignar las licencias no automáticas, aseguró una alta fuente oficial.
Desde el gobierno de Lula, su asesor en materia internacional, Marco Aurelio García –quien integrará la comitiva–, no quiso anticipar cuál será el eje de la discusión, aunque manifestó a El Cronista que la disposición brasileña es “la de llegar a una solución porque la alianza Argentina–Brasil es fundamental no sólo para los dos países, sino también para toda la región”.
De todas maneras, el propio ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Miguel Jorge, había admitido que la propuesta de los cupos estaba en debate interno dentro del gobierno y que “eventualmente, podría ser adoptado”. Hasta los industriales paulistas aceptaron esa posibilidad, luego de haber planteado fuertes quejas a las demoras, por parte de la Argentina, en autorizar el ingreso de los productos considerados sensibles, que exigen licencias no automáticas.
El encuentro entre representantes de ambos gobiernos se realizará a las 10 en la sede de Cancillería y participarán, por parte de la delegación brasileña, el vicecanciller Samuel Pinheiro Guimaraes, el viceministro de Desarrollo, Iván Ramalho, Marco Aurelio García y algunos asesores, mientras que por la Argentina liderará la reunión el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, y lo acompañarán el secretario de Industria, Fernando Fraguío, y el subsecretario de Política y Gestión Comercial, Eduardo Bianchi.
Fuentes de la Rosada manifestaron que la Argentina aceptará negociar un sistema de cupos que no dañe a la producción nacional. La clave estará en cuál será el tope consensuado en cada sector. Si Brasil acepta establecer un límite menor al ritmo actual de importaciones, el gobierno de Cristina Fernández y los respectivos sectores privados aceptarán la propuesta, estimó una fuente oficial.
El objetivo de Brasil es agilizar la firma de las licencias, que hoy se encuentra prácticamente frenada. El gobierno enfatizó su estrategia proteccionista en los últimos meses en un contexto de excedentes exportables por la crisis y el riesgo de que una avalancha importadora destruya a la industria nacional. Además, las autoridades buscan cuidar la balanza comercial ante el derrumbe de las exportaciones. En este contexto, no está dispuesto a ceder posiciones, si ello implicara impactos negativos en los niveles de actividad y empleo. Si las partes acuerdan un sistema de cupos, el gobierno aceptaría apurar la firma de las licencias.
Las críticas de Brasil a las medidas de protección locales comenzaron a partir de la estrepitosa caída del comercio bilateral en enero por la crisis. Y según un informe del Ministerio de Desarrollo de ese país, “las trabas argentinas afectan al menos al 10% de las exportaciones” a ese destino.
La expectativa es que ambos gobiernos buscarán cerrar un acuerdo antes de la cumbre presidencial prevista para el próximo viernes en San Pablo. Y que aprovechando que el comercio cayó, Brasil aceptaría exportar menos a cambio de tener la certeza de poder hacerlo. |