Por NATALIA DONATO - La decisión del Gobierno de adelantar las elecciones legislativas al 28 de junio no sólo generó apoyos en la oposición, sino también entre los empresarios y economistas, quienes consideran que la profunda crisis que está azotando al mundo obliga a tomar decisiones en materia económica que hoy están rezagadas por los comicios. Existe un consenso en el establishment y los analistas de que cuando los períodos electorales son largos –para octubre todavía restaban siete meses–, le quita tiempo a la gestión. Y el anuncio de la presidenta Cristina Fernández generó reacciones positivas en ese sentido. Aunque también podría precipitar conflictividad social ante la expectativa de que a partir del 29 de junio cambiará el plan económico y llegará el ajuste, analizaron algunos economistas.
“Adelantar las elecciones nacionales en esta coyuntura económica tan difícil permitirá, luego de junio, tener un clima político más tranquilo y concentrarnos en la búsqueda de soluciones para la crisis”, manifestó a El Cronista el titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos de la Vega. Coincidió con él el vicepresidente de la UIA, Osvaldo Rial, quien consideró que “cuando los períodos electorales son largos, siempre producen inconvenientes que tal vez dilatan otras actividades que hay que hacer”. “La decisión fue oportuna. El país está en una crisis y nos tenemos que preocupar por gestionar”, agregó Rial. “Las elecciones en octubre nos estaban indicando un año dedicado exclusivamente a la política”, puntualizó De la Vega.
Los empresarios no quisieron arriesgar especulaciones respecto de los motivos que llevaron al Gobierno a adelantar las elecciones porque, argumentan, son cuestiones políticas y lo que a ellos les importa realmente es qué ocurrirá con la actividad, que está sufriendo fuertes golpes desde fin de 2008. Sin embargo, en estricto off the record se animaron a vaticinar que la crisis económica en octubre será mucho peor y que el oficialismo temía perder la elección. A ello se sumó –afirmaron algunos– la decisión del jefe de Gobierno porteño de anticipar los comicios para junio. “El debate no tiene que ser ése. Lo que importa no es el cambio de fecha, sino el cambio en la forma de construcción colectiva. No se trata de avanzar en un camino en el que da la orden el que gana y el que pierde obedece, sino en el que todos marchan juntos”, expresó el empresario agropecuario, Gustavo Grobocopatel.
El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, también apoyó la decisión del gobierno porque “para la economía real es mejor que esos temas se resuelvan lo más rápido posible”. “En los próximos meses se van a sentir con más rigor los procesos de crisis externa y no es bueno tener procesos políticos largos. Además, se paran los pocos proyectos de inversión que hay”, enfatizó el dirigente. También avaló el anuncio el titular de AA2000, Ernesto Gutiérrez: “Nos va a facilitar que, a partir de mitad de año, ya podemos empezar a mirar hacia adelante y comenzar a discutir lo que sea necesario para el futuro”. Por su parte, el presidente de Shell, Juan José Aranguren, sostuvo que “es una mala señal” porque “es un síntoma del desapego al mantenimiento de las reglas de juego”.
¿Se viene el ajuste?
Una de las principales razones por las cuales el gobierno decidió adelantar los comicios es la crisis económica y la sensación de que el contexto se agravará cada vez más y que siete meses es mucho tiempo para sostener lo insostenible. Es por ello que la expectativa es que al acortarse los tiempos, luego de los comicios el gobierno comience a tomar decisiones antipopulares que le garanticen caja.
Según el economista Orlando Ferreres, “era casi una necesidad del Gobierno adelantar las elecciones porque octubre tiene el peor pronóstico de recesión”. “Los ajustes van a tener que hacerse y cuanto antes vengan las correcciones necesarias, mejor”, consideró el analista, quien apuntó al “exceso de gasto público” y al “tipo de cambio retrasado”. Para él, el valor de equilibrio del dólar ronda los $ 4,20 y la devaluación “va a acelerarse luego de las elecciones”. “Si se fijó una fecha es porque el Gobierno está dispuesto a usar toda la caja para atender subsidios, hacer obras y mantener, con intervención del BCRA, un tipo de cambio entre $ 3,60 y $ 3,80. Gane quien gane en junio, el 29 hay un programa nuevo”, enfatizó el economista de Fiel, Abel Viglione. Y ello puede anticipar los problemas económicos y la conflictividad social, añadió.
Al respecto, fuentes del BCRA negaron que luego de las elecciones se avance en una devaluación agresiva, ya que “el tipo de cambio no está atrasado”. “La previsibilidad cambiaria y financiera es sinónimo de estabilidad política”, destacaron. La estrategia de la entidad es que la suba de la divisa sea gradual para evitar corridas cambiarias tan presentes en la historia argentina.
Carlos de la Vega, titular de la Cámara de Comercio
“En medio de una crisis económica, adelantar las elecciones permitirá tener luego un clima político más tranquilo y nos permitirá concentrarnos en la búsqueda de soluciones para la crisis. Las elecciones en octubre nos estaban indicando un año dedicado exclusivamente a la política”.
Osvaldo Rial, vicepresidente de la Unión Industrial
“En un contexto de crisis internacional como la actual, es bueno adelantar las elecciones porque los períodos electorales largos siempre complican la gestión. Estos procesos siempre producen inconvenientes que tal vez dilatan otras actividades que hay que hacer”.
Orlando Ferreres, economista
“Era casi una necesidad del gobierno adelantar las elecciones porque octubre es el peor momento pronosticado de recesión. Los ajustes iban a tener que hacerse y ahora podrán realizarse antes. Hay un exceso de gasto público y el tipo de cambio está muy por debajo del de equilibrio”.
Carlos Wagner, presidente de la Cámara de la Construcción
“Para la economía real, es mejor que estos temas se resuelvan lo más rápido posible. Seguramente en los próximos meses se van a sentir con más rigor los procesos de crisis externa y no es bueno tener procesos políticos largos. Además, las elecciones siempre frenan las inversiones”.
Abel Viglione, economista de FIEL
“El Gobierno adelantó las elecciones porque el ciclo económico sobrepasó al político y no se llega a octubre. Están dispuestos a usar toda la caja para atender subsidios, obra pública, y un tipo de cambio entre $ 3,6 y $ 3,80 para captar votos. Después de esa fecha hay programa nuevo”.
Juan José Aranguren, presidente de Shell Argentina
“Adelantar las elecciones es una mala señal. Es un síntoma más de nuestro desapego al mantenimiento de las reglas del juego. Si bien una ley se puede cambiar por otra ley, las leyes no deberían responder a coyunturas circunstanciales o conveniencias políticas”. |