La Fed dijo que comprará valores del Tesoro estadounidense a largo plazo por 300.000 millones de dólares en los próximos seis meses, su primera serie de adquisiciones de deuda pública de gran escala desde comienzos de la década de 1960.
También reforzará las compras de valores respaldados por hipotecas y deuda de agencias, en su intento por rescatar a la economía.
Esto elevó las preocupaciones de que una brusca expansión de la hoja de balance del banco central, que ya se ha duplicado en tamaño en los últimos seis meses, conduzca a un exceso de oferta de la principal unidad de reserva del mundo, desatando la ola de ventas.
No obstante, unos datos pobres de Estados Unidos que se conocieron el jueves atenuaron parte del declive. El Gobierno dijo que el número de estadounidenses en las listas del subsidio por desempleo alcanzó su récord, subrayando la gravedad de la recesión en el país.
Los datos negativos habían beneficiado al dólar en el último par de meses porque los inversores compraban la moneda como refugio seguro ante la desaceleración mundial.
"El dólar recibió un leve impulso con el número" del desempleo semanal, dijo Nick Bennebroek, estratega cambiario de Wells Fargo Capital Markets en Nueva York.
Pero "el impacto de los datos debería disiparse y el dólar debería continuar debilitándose porque los mercados siguen digiriendo la decisión de la Fed sobre las compras de la deuda del Tesoro a largo plazo".
El euro avanzó a 1,3684 dólares , máximo en dos meses, y a media mañana aún ganaba más del 1 por ciento a 1,3656 unidades de Estados Unidos.
La moneda única se disparó el 3,8 por ciento el miércoles, para su mayor aumento en un día desde su lanzamiento en 1999, de acuerdo con datos de Reuters.
El índice dólar .DXY, que mide su comportamiento contra seis divisas principales, caía el 1,2 por ciento a 83,209 tras una bajada de 3 por ciento el miércoles, la mayor en un día en alrededor de un siglo, según datos de Reuters.