Por JULIÁN GUARINO - Como las aguas saborizadas, los autos híbridos y Cumbio –el flogger mediático–, los controles cambiarios locales llegaron para quedarse. Es más: la idea que lleva in pectore la trilogía Comisión Nacional de Valores (CNV), Banco Central y Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), es perfeccionar los procedimientos que se crearon desde noviembre último. Tanta constancia tiene su razón de ser: sostienen que 7 de cada 10 dólares que se “fugaban” al exterior mediante la operatoria en el mercado bursátil ya no se “van”. Es que en los últimos meses de 2008 se habían fugado u$s 2.000 millones mensuales.
En las últimas semanas, la CNV dio a luz una nueva resolución (la 551) que le pone mayores requisitos a la operatoria de “contado con liqui”.
Esta es la operación mediante la cual los inversores se hacían de dólares en el exterior mediante la compra de títulos en el mercado local, y la venta simultánea en dólares en el mercado del exterior de ese mismo activo, sin tener que pasar así por el mercado de cambios formal.
La noticia es que además de obligar a los agentes de bolsa y bancos a que acrediten sus activos en la Caja de Valores, ahora se buscará verificar cuál es la identidad y situación del titular de los bonos y acciones.
Tanto trabajo tiene un objetivo claro: al mismo tiempo que la CNV limita la salida de capitales, esto reduce la presión sobre la demanda de divisas para la compra de activos financieros nominados en dólares. Así, le da una mano al Central.
La saga ya lleva cinco meses. En noviembre pasado, CNV dispuso la obligatoriedad de mantener en cartera durante un plazo no inferior a las 72 horas (hábiles), los títulos públicos y acciones que se adquieran en el mercado local antes de su liquidación en el exterior. Esto le asigna mayor riesgo a la operación, ya que si alguien quiere hacer una compra-venta de títulos sólo para liquidar dólares afuera, no puede hacerlo en simultáneo sino que debe esperar 5 días en total (los 3 hábiles más los 2 días de compra y liquidación). Esto implica un mayor riesgo, porque el precio del activo puede cambiar.
Pero siempre hay alguien ingenioso. Y en los últimos meses, varias empresas habían registrado sub-cuentas paralelas con varios agentes de bolsa y no siempre respetaban el límite de u$s 2 millones mensuales establecido (por persona, no por cuenta) para la venta de títulos públicos en el exterior.
Por eso los sabuesos bursátiles de la CNV elaboraron una normativa donde se obliga a aquél que quiera hacer una operación de este tipo, a acreditar el nombre del titular de la cuenta en Caja de Valores donde se alojan esos valores, con la finalidad de verificar si se trata de la misma persona que hace la operación.
Además, el agente de bolsa deberá acreditar mediante un formulario los datos personales de los titulares de la sub-cuenta en la Caja de Valores, donde a cada cuenta del agente, le corresponden sub-cuentas con el nombre de los titulares.
“Nuestra idea es seguir durante todo el año con estos controles, y que los veedores realicen visitas periódicas a casa de bolsa y mesas de bancos‘, señaló una alta fuente de la CNV. Desde el Central, una persona allegada a Martín edrado señaló que “se tendrá el foco en hacer cumplir la reglamentación y para eso no se ahorrará esfuerzo”. |