El dólar, mientras tanto, conseguía un respaldo adicional antes del encuentro que sostendrá la próxima semana el Grupo de los 20 países industrializados y en vías de desarrollo.
El yen repuntaba con fuerza por flujos relacionados con la repatriación de fondos de última hora por parte de inversionistas japoneses antes del cierre anual de balances el 31 de marzo.
El yen también estaba favorecido por las expectativas de nuevos flujos hacia Japón en virtud de un cambio en la regulación impositiva.
Altos funcionarios japoneses y rusos dijeron que el estatus del dólar como moneda global de reserva difícilmente se aborde en la cumbre del G20 en Londres, enfriando algunas especulaciones de que sería un tema de la reunión.
Eso dio amplio respaldo al dólar, mientras que las declaraciones del ministro alemán de Finanzas Peer Steinbrueck, los pedidos industriales de la zona euro más flojos de lo previsto y unos datos de la inflación en los estados alemanes desataron una enorme serie de órdenes de ventas de euros que ya estaban asignadas, dijeron operadores.
El euro se desplomaba más de dos centavos enteros respecto del jueves y llegó incluso al mínimo en una semana de 1,3296 dólares.
"El movimiento del euro es por los comentarios de Steinbrueck", dijo Chris Turner, jefe de estrategia de cambios de ING.
Steinbrueck dijo en el parlamento alemán: "Alemania, como miembro de la UE (Unión Europea), tiene un enorme interés en la credibilidad del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que como ustedes saben, no es tomado con tanta seriedad por algunos".
"Si no es tomado con seriedad, les estoy diciendo, el euro tendrá problemas algún día en términos de su propia credibilidad y estabilidad".
A las 1159 GMT, el euro perdía el 1,5 por ciento diario a 1,3320 unidades de Estados Unidos <EUR=>.
El dólar cedía el 1,3 por ciento a 97,46 yenes <JPY=>.