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Silvia Naishtat - El financista estadounidenese Charles Dallara ya no tiene a la Argentina encabezando la lista negra de deudores, pero siempre que puede le destina algún dardo. Esta vez fue en un seminario que se hizo en el imponente edificio del Bancolombia, donde el Instituto Internacional de Finanzas (la entidad que preside y que defiende los intereses de bancos acreedores de la Argentina) difundió su informe sobre América latina y se ocupó de la Argentina.
Allí describe que existe presión devaluatoria sobre el peso, porque "las políticas no ortodoxas del Gobierno han erosionado la confianza en la moneda, producen un crecimiento débil y una tasa de inflación que seguirá alta".
Ante los periodistas enviados a esta Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo, Dallara descartó que Argentina pueda declarar un nuevo default, pero advirtió que "en ausencia de una política de restricción del gasto, el gobierno echará mano a recursos del Banco Central o del Banco Nación para evitarlo".
Esta vez las críticas más duras de Dallara no fueron contra la Argentina sino contra las políticas del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Por eso, su consideración relativamente positiva sobre la gestión de Cristina Kirchner fue tomada en cuenta en el ambiente de inversores, donde muchos suponen que Argentina volvería a dejar de pagar sus compromisos.
Guillermo Mondino, funcionario dilecto de Cavallo en la época de la Alianza y que el año pasado, tras la estrepitosa quiebra de Lehman Brothers buscó refugio laboral en Barclay's, es de los que abonan esa idea.
A diferencia de su colega brasileño John Welch -del Itaú- que dijo que "Brasil está surfeando el tsunami" de la crisis, Mondino eligió ser duro con su propio país: "Argentina es el país con más riesgo e incertidumbre en la región".
Basó su argumento en que el PBI caería 1,3% este año, las exportaciones se desbarrancarían un 25%, la inversión privada otro 16%, y la inflación rondaría entre 15 y 17%. "Kirchner es difícil, es capaz de saltar la línea y meterse, como lo hizo con las AFJP, con la propiedad de los bancos y de las empresas", alertó Mondino.
En el encuentro que organizó el JP Morgan, en un coqueto club de golf, y donde ayer habló Martín Redrado, la mirada sobre Argentina fue más benévola que la esbozada por Dallara y Mondino.
El banco de inversión cree que el país tendrá un déficit en sus cuentas públicas de 1% este año. Esto no es nada si se lo compara con los vecinos, que tendrán pérdidas mayores. Pero la diferencia es que Argentina no puede acudir a buscar plata en el mercado de capitales y tampoco en el FMI, como los otros países, para financiarse.
En esa reunión Guillermo Perry, ex economista jefe del Banco Mundial, dijo que la región y también Argentina pueden comenzar a recuperarse en 2010.
La que tomó nota fue Nancy Lee, número dos del Departamento del Tesoro de los EE.UU. La otra sorpresa es que muchos de los que aún tienen fondos en sus cuentas corrientes buscan invertir en petroleras con explotaciones en Venezuela.