El euro continuaba retrocediendo desde el máximo en dos meses de la semana pasada, superior a 1,37 dólares, descendiendo debajo de 1,32 dólares después de que España se vio obligada a intervenir un banco de ahorros regional, su primer rescate desde que comenzó la crisis financiera, y de que fue rebajada la calificación crediticia de Hungría.
Eso reforzó las ventas de parte de aquellos que anticipan una reducción de las tasas de interés de la zona euro esta semana, e incrementó el atractivo del dólar y el yen, que tienden a subir en momentos de problemas porque los inversores repatrian fondos desde monedas de mayor renta y activos relativamente más riesgosos.
"El pobre inicio de la semana en las bolsas globales ha actuado como un obstáculo para el amplio repunte del apetito por el riesgo que habíamos estado viendo, y sus raíces se encuentran en las renovadas preocupaciones sobre el sector financiero y el sector automotriz de Estados Unidos", dijo Todd Elmer, estratega cambiario de CitiFX en Nueva York.
Las acciones estadounidenses caían fuerte después de que la Casa Blanca rechazó los ruegos por financiamiento de parte de GM (GM.N: Cotización) y Chrysler y forzó la renuncia del presidente ejecutivo de GM, empujando a las debilitadas automotrices aún más cerca de la posible bancarrota.
Eso se sumó a las preocupaciones agitadas el fin de semana cuando el secretario del Tesoro de Estados Unidos Timothy Geithner dijo que algunos bancos necesitarán grandes cantidades de asistencia, unas declaraciones que un analista cambiario de BMO Capital Markets, Andrew Bush, dijo que volvieron a concentrar la atención en el sector financiero.
El euro caía el 1,3 por ciento a 1,3133 dólares , mínimo desde el 18 de marzo y cerca del mínimo del día a 1,3118.