BUENOS AIRES, mar 31 - El peso argentino mayorista se comercializaba estable el martes por el control que ejercía el Banco Central mediante la inyección de dólares, para evitar así una mayor depreciación de la moneda local ante las desfavorables condiciones internas y presiones externas.
A una reciente huelga patronal del sector rural, que quitó liquidaciones de exportaciones en dólares por la disconformidad con la política sectorial, se suma la incertidumbre financiera global con impacto en los mercados cambiarios.
El peso interbancario continuaba sin cambios a 3,7125/3,7175 por dólar <ARS=RASL>, a las 1520 GMT, moviéndose en la zona de sus mínimos desde el 2002, cuando hubo una fuerte devaluación en la moneda.
Las reservas del Banco Central, que descienden lentamente en el último año hasta los 46.800 millones de dólares BCRA32 actuales, sirven de sustento para evitar cualquier estampida cambiaria.
El acuerdo de intercambio cambiario recíproco (swap) que firmaron el lunes China y Argentina es "contingente" y en este momento el país sudamericano no lo necesita, dijo el martes el presidente del Banco Central argentino, Martín Redrado, en Colombia.
El funcionario, que emitió los comentarios después de asistir a la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), también afirmó que el acuerdo por el equivalente a 10.200 millones de dólares se podrá utilizar para operaciones de regulación cambiaria y monetaria.
"Está claro que no deja de fluir la compra de dólares, pero los precios no lo reflejan por el control que hace todos los días el Banco Central", dijo un operador bancario.
Agregó que "el acuerdo con China es bueno, pero por ahora sólo se reflejará en intenciones. Ayudará más al intercambio comercial".
Las transacciones cambiarias informales del peso mostraban una subida del 0,46 por ciento a 3,795/3,80 unidades <ARSB=> por dólar.
Por pizarras minoristas, la moneda argentina se mantenía en 3,705/3,735 por dólar <ARSCC=>, de acuerdo con el promedio entre bancos y casas de cambios.