Por CLARA AGUSTONI - Marzo fue un mes extraordinariamente bueno para el mercado financiero. Las acciones subieron tanto en Tokio como en Buenos Aires, los commodities se recuperaron y los bonos –excepto los locales, claro– también operaron con buen ánimo. Así, el impulso de marzo permitió cerrar un primer trimestre relativamente aceptable, luego de la paliza que propinaron enero y febrero a las carteras de inversión. Algo similar ocurrió con los Fondos Comunes (FCI). Esos activos acumularon en los primeros tres meses del año rentabilidades más que atractivas, que llegan al 20% –en el caso de algunos FCI de acciones brasileñas–.
Con esa suba, los fondos de Brasil recuperaron el brillo que tenían a fines de 2007, cuando se convirtieron una de las mejores inversiones del mercado local, al acumular subas superiores al 70%. En 2008, mientras tanto, esos productos acumularon una caída de más del 40%.
Ahora, vuelven a ser la estrella del mercado de fondos. La suba de estos FCI se debe a la fuerte recuperación que mostró el Bovespa –el indicador accionario más importante de Brasil– tanto en enero como en marzo, lo que le permitió anotar en el trimestre un alza del 9%. Pero además, buena parte del recorrido que tuvieron esos productos está ligado a la apreciación del real, que en lo que va del año sube 7,3% frente al peso y se mantiene sin variaciones contra el dólar.
“Las acciones brasileñas rebotaron, en línea con lo que ocurría en Wall Street. Esto era de esperarse y aún no se puede hablar de un claro cambio de tendencia en el mercado financiero. Es por eso que recomendamos a nuestros clientes mantenerse cautelosos”, dijo el portfolio manager de una administradora local.
Pero la cautela es, de hecho, una virtud que los ahorristas no han perdido. En marzo, los fondos de plazo fijo fueron los que mayor cantidad de dinero recibieron. En total, entraron $ 500 millones –todos de parte de tesorerías de empresas y compañías de seguro–. En lo que va del año, estos fondos ya vieron aumentar su patrimonio en $ 9.000 millones. Mientras tanto, los FCI de renta fija de corto plazo sumaron $ 60 millones en marzo y $ 1.200 millones en el trimestre.
“Lo que se está moviendo son las alternativas más conservadoras como los fondos de money market y de deuda de corto plazo”, dijo Guillermo Mazzoni, de The Fund Pro. “Los pequeños ahorristas están apostando a fondos de bonos en dólares. Buscan renta fija internacional, bonos del Tesoro estadounidense y deuda del gobierno chileno. Tratan de estar cubiertos ante la variación del tipo de cambio”, agregó. El mes pasado, los individuos suscribieron $ 4 millones en estos instrumentos.
Y aún cuando los FCI de acciones brasileñas fueron lo más rentable del trimestre, el mes pasado los inversores decidieron retirar más de $ 40 millones de esos fondos, adelantándose a lo que puede ser una toma de ganancias en abril. En lo que va del año, no obstante, entraron $ 280 millones. En el mes, sin embargo, la alternativa más rentable fueron los fondos de acciones asiáticas, que ganaron 18,7%. Esos FCI son – llamativamente– los que manejan el tercer patrimonio más importante de la industria, detrás de los productos de plazo fijo y de los de renta fija de corto plazo. “El patrimonio de los FCI de Asia creció gracias a la buena rentabilidad de marzo. Pero además, no está sufriendo un retiro de capitales. La ANSeS tiene dinero invertido en esos productos –son los fondos que tenían las AFJP– que se pensaba iba a retirar, pero no lo hizo aún”, indicó Mazzoni.
Para el experto, la industria de FCI cerró bien el primer trimestre. “Recordando el mal ambiente que había a fin de año, fue un buen comienzo: se detuvo la sangría de recursos y el patrimonio total creció”, dijo. De hecho, las administradoras cierran marzo con un patrimonio total de $13,5 millones, 17% más que en febrero.
Los argentinos siguen prefiriendo las alternativas de inversión conservadoras, aún cuando en marzo las acciones mostraron subas importantes. En el mercado de fondos comunes, los inversores institucionales se vuelcan masivamente a los productos de plazo fijo. |