Por Javier Blanco - La cotización del dólar para la venta al público descendió dos centavos por segunda jornada consecutiva, al caer de $ 3,72 el viernes a $ 3,70 ayer, lo que confirma que el mercado está frente a un cambio de tendencia que los analistas catalogan como circunstancial. El Banco Central (BCRA) pareció coincidir con esa interpretación, al informar que sus operaciones en la plaza cambiaria habían terminado en la víspera con "saldo comprador". En el segmento mayorista, el dólar retrocedió a $ 3,6750, desde los $ 3,692 del viernes, con lo que extendió su recorrido a la baja en ese segmento. La admitida intervención oficial parece confirmar lo que los operadores ya intuían: que la autoridad monetaria no permanecerá inmóvil si la tendencia a la baja se profundiza en los próximos días y cumple con su premisa de "administrar" las tendencias del mercado para "evitar oscilaciones fuertes" en la cotización y aprovechar las mayores liquidaciones que se esperan en los próximos dos meses por los embarques de soja. El objetivo: reponer las reservas del esmeril sufrido desde mediados de febrero a la fecha. Por lo pronto, lo concreto es que el billete no registraba dos ruedas en baja desde la primera parte de diciembre, cuando su precio de venta minorista retrocedió de $ 3,47 a 3,43 al cabo de dos días (del 9 al 11 de ese mes), y que su retroceso (que apenas llega al 1,03%) resulta bienvenido para el BCRA, en momentos en que la tendencia a la dolarización volvía a dar señales de generalizarse entre los ahorristas, como se pudo ver en el retroceso promedio de $ 2100 millones que mostraron los depósitos privados entre febrero y marzo, mayoritariamente causado por el traspaso de pesos a dólares (ver aparte). Esto amenazaba con volver a hacer presión sobre las tasas de interés y enfriar más la economía por el aumento del costo financiero, algo que hubiera repetido un fenómeno ya visto en la última parte de 2008. El nuevo equilibrio que muestra la plaza cambiaria local (y se refleja en un cambio de tendencia en los precios) deviene de una recuperación de la oferta de dólares (motorizada por las liquidaciones del sector agrícola) y una retracción que se juzga temporal en la demanda (y sobre la que influirían la menor actividad por el feriado de Semana Santa). Los últimos datos conocidos lo confirman. La Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales informaron ayer que las liquidaciones del sector alcanzaron a los US$ 257,4 millones, monto un 42,3% superior al de la semana previa, cuando estaba vigente la última medida de fuerza del sector rural. Pero los datos de marzo confirmaron que la suba del dólar fue consecuencia de una robustecida demanda, más que un problema de debilitada oferta. Las liquidaciones sojeras ese mes sumaron US$ 1169,35 millones, una cifra apenas el 6,85% inferior a la de un año antes. Sin embargo, el BCRA debió vender más de US$ 1700 millones (según cifras provisionales) de reservas para dosificar la suba del billete cuando, en marzo de 2008, había sido comprador neto de billetes por US$ 410 millones. |