Por JULIÁN GUARINO - Los técnicos de la Comisión Nacional de Valores (CNV) aprobaron el lunes el proyecto por el cual se pondrá en marcha a partir de hoy un mercado de operaciones de bonos a futuro. El mismo funcionará en el marco del Mercado Abierto Electrónico (MAE) y posibilitará que los agentes, entre los cuales se encuentran el grueso de las entidades bancarias del país (Banco Central incluido), cierren contratos de compra-venta futura en títulos públicos. Según fuentes del mercado, si bien se podrá incorporar cualquier título a la operatoria, en lo inmediato funcionará con tres bonos. Tanto los bonos Discount, como el Boden 2012 y el Par serán de la partida. Se trata de los más negociados de la plaza. En la city las especulaciones están a la orden del día. Fuentes del mercado señalaron que hace algunas semanas hubo conversaciones entre los bancos y la ANSeS para presentar el proyecto. Desde el organismo liderado por Amado Boudou prometieron estudiarlo. Es que desde las entidades financieras se piensa que el instrumento se acerca en buena medida a lo que la ANSeS –y el Gobierno– necesitan, es decir, la posibilidad de que la entidad utilice sus millonarios ahorros previsionales en bonos para hacer contratos a futuro y conseguir dinero en efectivo con la promesa de volver a comprar esos títulos a 6 meses de plazo. La ANSeS tiene en su cartera una amplia proporción de títulos que en 2008 sumaban $ 40.000 millones. Multiplicar los negocios Un futuro es un contrato negociado en un mercado organizado, por el que dos partes acuerdan la compra venta de una cantidad concreta de un valor (en este caso sería un bono) en una fecha futura predeterminada, y a un precio convenido de antemano. Al finalizar el plazo, pueden o no entregarse los bonos, o simplemente se compensa entre los inversores la diferencia de precio. “Es positivo ya que se agrega una herramienta que otorga movilidad y disminuye el riesgo”, señaló el titular de una mesa de dinero de un banco de capital nacional que pidió anonimato. “Seguramente le dará más liquidez al mercado, algo que se necesita con urgencia”. Para los bancos –poseedores de una cuantiosa cartera de títulos– esta puesta en marcha resulta más que auspiciosa. En rigor, si bien el volumen del mercado local de bonos se encuentra en un 30% de lo habitual, con un promedio diario de negocios que no llega si quiera a los u$s 100 millones, en el MAE esperan que el desarrollo de este mercado de futuros logre concitar la atención por sí mismo, y que a la vez facilite un efecto derrame en la operatoria del mercado de bonos contado. En los ’90, muchos bancos en la plaza local realizaban operaciones con bonos a futuro, pero éstas no quedaban registradas en el marco de un mercado formal, como sería en el caso de MAE, un mercado del cual forman parte prácticamente todos los bancos. Ahora . |