El martes Alcoa inició la temporada de anuncios de resultados empresariales con una segunda pérdida trimestral consecutiva, alimentando las preocupaciones de que otras corporaciones también registren resultados malos en las próximas semanas.
"Parece que la aversión al riesgo ha regresado al mercado tras el corto período de exuberancia después del encuentro del G-20", dijo Ronald Simpson, director gerente de análisis cambiario de Action Economics en Tampa, Florida.
"El mercado vuelve a comprar dólares contra el euro y el bloque de divisas basadas en materias primas cuando bajan las acciones, y hace lo contrario cuando suben", dijo. "No hay una dirección real", añadió.
El dólar y el yen suelen ser vistos como refugios seguros para depositar el dinero en momentos de mayor incertidumbre.
Sin embargo, las divisas de Estados Unidos y Japón disminuyeron su avance cuando las acciones estadounidenses abrieron en alza por reportes de que el Gobierno extendería la ayuda a las aseguradoras de vida.
En las primeras operaciones de Nueva York, el euro <EUR=> bajaba 0,1 por ciento a 1,3253 dólares.
La moneda única llegó casi 1,36 dólares al inicio de la semana, cuando creció el optimismo por los planes financieros anunciados en la cumbre del G-20.
El euro también fue presionado cuando Irlanda anunció su segundo presupuesto de emergencia en seis meses el martes.
La moneda japonesa continuaba su repunte tras caer al mínimo en seis meses de 101,45 yenes ante el dólar esta semana, y el miércoles se cotizaba con una ganancia de 0,2 por ciento contra el dólar a 100,29 <JPY=>.
Para el miércoles los mercados estaba atentos a las minutas del último encuentro monetario de la Reserva Federal de Estados Unidos, que se divulgarán más adelante en el día.
También había expectativa por la decisión que adopte el jueves el Banco de Inglaterra respecto de sus tasas de interés.