El Gobierno descalificó ayer un informe de actividad de la Unión Industrial Argentina (UIA) que tiene grandes diferencias con los datos difundidos por el Indec. Curiosidades de la política, la encargada de transmitir el mensaje gubernamental fue la ministra de Producción, Débora Giorgi, economista que, hasta fines de 2005, se desempeñaba en un departamento económico de la UIA. "No sé la metodología que utilizaron, pero ésa no es la realidad que tiene la Argentina y no hace falta más que caminar por las fábricas", cuestionó Giorgi, desde cuyo ministerio se difundió un informe que afirmaba que el trabajo de la central fabril "no puede tenerse en cuenta". La ministra habló en una conferencia en la quinta de Olivos. El revuelo había empezado temprano, con la difusión de un trabajo del Centro de Estudios de la UIA, que indicaba que la actividad industrial había caído 12,2% en febrero. Un resultado ocho veces peor que el 1,5% consignado por el Indec, ente cuestionado por manipulaciones gubernamentales desde enero de 2007. Las denuncias sobre el Indec, sustentadas en dos dictámenes de los fiscales Manuel Garrido y Carlos Stornelli, afirman que el organismo dejó de hacer trabajo de campo en algunos rubros y que, incluso, sustituye planillas de los relevamientos por los acuerdos de precios impulsados por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Convencida de que esos índices no eran reales, la UIA decidió en noviembre pasado, tras una ardua pelea interna, difundir sus propios estudios. Desde entonces, siempre existieron enormes diferencias entre ambos relevamientos. La crítica de Giorgi a sus ex compañeros de trabajo provocó enojo y sorpresa en la UIA. "A Débora la mandaron -dijo a LA NACION un dirigente que siente afecto por la economista-. Si la metodología nuestra no es perfecta, la del Indec tiene bastantes más problemas, ¿no?" Una vez más, quien acercó posiciones fue el presidente de la UIA, Juan Carlos Lascurain. "El 80 por ciento de esa cifra está explicada por tres sectores: metales básicos, automotores y siderurgia. Si se deja de lado a estos sectores, la caída es del 3 por ciento. La baja en el mercado interno es aún inferior", dijo a radio El Mundo. Según el ministerio de Giorgi, "las estimaciones por bloques industriales difundidas no abarcan a todos los que componen la situación industrial y la información publicada es discontinua". La UIA tiene una relación ambivalente con el Indec. El 6 de agosto de 2007, pocos días antes de las elecciones presidenciales, el Gobierno les pidió a los empresarios que apoyaran al organismo. En sólo dos horas, casi todas las cámaras emitieron comunicados de respaldo y hablaron del tema. "Hay un énfasis de ciertos sectores minoritarios en remarcar eventuales dificultades o intentar generar un escenario de temor frente a la inflación", dijo ese día Lascurain a la agencia Télam. |