La precaución de los inversores alentaba la demanda de dólares y yenes, que suelen ser vistos como activos más seguros para depositar el dinero en momentos de mayor incertidumbre, y también presionaba al euro y otras divisas consideradas de mayor riesgo, como el dólar de Australia.
Goldman Sachs anunció unos beneficios mucho mayores de lo previsto, pero los analistas decían que los inversores seguían cautos antes de los otros resultados de ganancias que difundirán esta semana Citigroup, JP Morgan Chase y General Electric.
Un informe del Gobierno que mostró que las ventas de las minoristas de Estados Unidos bajaron imprevistamente en marzo alimentó aún más las preocupaciones sobre la fragilidad de la economía mundial y ayudó a revertir parte de la reciente percepción positiva en los mercados.
"Los datos de Estados Unidos de esta mañana salieron bien debajo de lo previsto y apagaron la sensación positiva en los mercados en el último par de semanas", dijo Omer Esiner, analista de cambios de Ruesch International en Washington.
"Los datos muestran que las expectativas de que la economía estadounidense ha tocado fondo eran exageradas", agregó. Los números "reintrodujeron algo de riesgo".
En las primeras operaciones de Nueva York, el euro bajaba el 0,9 por ciento a 1,3252 dólares <EUR=>.
Los operadores decían que el euro también descendía por motivos técnicos tras no lograr ampliar las alzas del lunes que lo acercaron a 1,34 dólares, récord en casi una semana.
El dólar extendía las caídas contra el yen para negociarse debajo de 99 yenes a medida que descendían las acciones estadounidenses, llevando a los inversores a evitar los activos más riesgosos y buscar la seguridad de la moneda japonesa.
El dólar llegó a bajar hasta 98,99 unidades de Japón, mínimo desde el 2 de abril, según datos de Reuters. Luego perdía el 0,8 por ciento a 99,21 yenes <JPY=>.