Por IGNACIO OLIVERA DOLL - Es una realidad aceptada: el mercado cambiario es diferente al de otros tiempos y las dificultades para acceder a una información transparente son cada vez mayores. En los bancos y casas de cambio se reconoce en voz baja que el Central se muestra bastante más “mezquino” que en las buenas épocas para la difusión de datos oficiales y que, muchas veces, se vieron obligados a modificar sus propias rutinas de comunicación para no perturbar la “sensibilidad” del organismo.
El dato oficial que hoy aparece más “sensible” es el de la intervención diaria. La entidad resolvió, hace ya casi tres años, suspender las precisiones que se hacían diariamente y limitarlas a una simple descripción en el comunicado sobre la variación de las reservas. Así y todo, en las últimas semanas la información empezó a mostrar algunas inconsistencias con las que publica el mismo Banco Central, con una semana de rezago, en su “Informe sobre el comportamiento del mercado de cambios”. Los ejemplos sobran. El 30 de marzo pasado, la entidad comunicó oficialmente que el saldo de las intervenciones había sido “ligeramente vendedor”; pero tiempo más tarde, publicó que ese día habían efectuado ventas por u$s 165 millones. Y así, en otros casos: el 27 de febrero y 19 de marzo se precisó un “saldo neutro”, a pesar de que la cifra de ventas fue de u$s 92 y u$s 107 millones, respectivamente; y el 3, 5, 9 y 13 de marzo, se reconoció un saldo “ligeramente vendedor”, aunque las ventas registradas oficialmente tiempo después fueron de entre u$s 100 millones y u$s 128 millones. Estas divergencias se suman a la a veces grosera diferencia que existe con las estimaciones de los hombres del mercado que siguen la información desde las pantallas.
El Cronista consultó ayer al Central acerca de qué debía considerarse un saldo “ligeramente” vendedor o comprador: “¿Cien millones puede ser ‘ligeramente’?”. Desde la entidad se alarmaron: “Por supuesto que no. Se pone así para dar una indicación, porque si no estaríamos todos los días informando con decimales. El punto es dar alguna tendencia; por ahí si tenemos el dato más aproximado ponemos eso, porque no hay obligación de informar”, respondieron. En el mercado, los operadores tampoco mostraron demasiadas dudas. Para Carlos Lizzer, de Puente Hermanos, la variación puede considerarse “ligera” si se la estima en relación con el tamaño de las reservas; pero, claramente, el mercado juzga así sólo “una intervención de entre u$s 10 y 30 millones”. Para Risso, de Notibancos.com, “esto es muy difícil de precisar, pero cuando se dice ligeramante se habla de una cifra que no supera los u$s 10 millones. Cien millones, en cambio, es una cifra importante”. El hecho suma obstáculos a un mercado que, desde hace tiempo, aparece más silencioso y enrarecido. En algunos lugares, por las secuelas que todavía quedan de las estrambóticas amenazas de Guillermo Moreno, de fines del año pasado; y en otros, por algunas “aclaraciones”, más moderadas, que se encargó de hacer puntualmente el Central a algunos operadores en los días más caldeados del mercado cambiario. “Están haciendo una leve presión para que se informe cada vez menos. Ya lo habían pedido... pero a mí, ésta es la primera vez y la última que me llaman”, se descargó, con malestar, un analista cambiario. |