La ministra de Producción, Débora Giorgi, le propuso ayer a una decena de cámaras industriales coordinar una estrategia en defensa del mercado interno y contra la competencia desleal, al tiempo que prometió acelerar la aplicación de medidas anti dumping. “En el actual contexto de crisis internacional, hay que estar más atentos que nunca en la defensa del mercado interno. Y en ese sentido, consideramos que la estrategia adecuada es articular la acción del sector público con la del sector privado”, enfatizó la ministra ante los representantes de las diversas organizaciones de la industria.
A través de un comunicado de prensa, el Ministerio de Producción informó que durante el encuentro, Giorgi ratificó la continuidad de políticas destinadas a agilizar las herramientas disponibles para preservar el mercado interno. “Hoy ya no hablamos de sectores sensibles sino de el mantenimiento de los puestos de trabajo en la industria nacional”, señaló la funcionaria. A su vez, explicó que ello debe darse dentro de una relación equilibrada entre la defensa del mercado doméstico y el acceso de las importaciones.
En representación de las cámaras industriales, estuvieron presentes los titulares de la Federación de la Industria Textil (FADIT), Miguel Sarian; de la Fundación Protejer, Pedro Bergaglio; de los metalúrgicos de ADIMRA, Manfredo Arheit; de la Cámara del Calzado, Alberto Sellaro; de Manufacturas del Cuero, Raúl Zylbersztein; y del la Cámara de Neumáticos, Pedro Reina, entre otros. Por parte del Gobierno, participaron, además de Giorgi, su jefe de Gabinete, Horacio Cepeda, y el subsecretario de Política y Gestión Comercial, Eduardo Bianchi.
En cuatro meses de gestión, el Ministerio de Producción inició más de 50 procesos de investigación de dumping, de los cuales 11 son de cumplimiento efectivo. Además, se aplicaron Licencias Automáticas para diversos productos y Licencias No Automáticas (LNA) para alrededor de 100 nuevas posiciones arancelarias. Entre otros productos, ingresaron a este régimen los subsectores textiles como tejidos, hilados e indumentaria básica, así como también neumáticos, muebles, calzado, tractores y cosechadoras, entre otros, según el comunicado de la cartera productiva.
Con esta estrategia, el Gobierno busca preservar los puestos de trabajo de los sectores sensibles, que se ven seriamente afectados ante la invasión de productos de origen asiático y/o brasiñeño, pero también intenta cuidar el sostenimiento del superávit comercial, ya que el nivel de las exportaciones se deterioró fuertemente. Mientras que en enero la merma de las ventas al exterior fue del 36% interanual y la de las importaciones, del 38%, en febrero las exportaciones cayeron 24%, en tanto que los ingresos de mercadería, 37%.
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