"La respuesta oficial del Gobierno a la crisis ha contribuido a la incertidumbre política, exacerbando la preexistente vulnerabilidad económica e incitando la fuga de capitales." Así de contundente, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos cuestionó la política económica del gobierno argentino. El análisis está incluido en un informe sobre la economía internacional y las políticas cambiarias, presentado ante el Congreso de ese país, que describe la situación de otros 20 países que representan el 80 por ciento de la economía mundial, afectada por los problemas en el sistema financiero de Estados Unidos y por las cuestionadas decisiones del gobierno de George W. Bush. Al respecto, cabe recordar las laxas regulaciones que permitieron el excesivo apalancamiento del crédito y la decisión de dejar caer al banco de inversión Lehman Brothers, que aumentó la fuga de capitales de los mercados emergentes. En las dos páginas dedicadas a la Argentina, el Tesoro afirma que "la crisis económica mundial está afectando a la economía argentina en varios frentes". En particular, indica que por su importancia como vendedor de productos agrícolas, "la disminución de los precios y la caída de la demanda externa ha reducido los ingresos de exportación". Frente a este problema exógeno, advierte que las actitudes del Gobierno han empeorado esa situación al restringir la oferta de productos de exportación. "A mediados del año 2008, la huelga de los agricultores deprimió el consumo y la confianza de las empresas, y contribuyó al crecimiento de la incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno para mantener el boom de los seis años de auge económico", detalla el organismo que conduce Tim Geithner, que representa a su gobierno en los organismos multilaterales de crédito. En ese sentido, detalla que "por la caída de los precios y la menor demanda externa, sumadas al afectado crecimiento y con la gran dependencia del Gobierno de los ingresos obtenidos de los productos básicos del sector, el aumento de las preocupaciones del mercado sobre las finanzas públicas y la balanza de pagos erosionaron aún más la confianza interna", subraya el documento. Hasta anoche, ninguna autoridad del Gobierno había respondido a esta crítica, tal vez por la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de buscar una improbable reunión bilateral con su par Barack Obama en la Cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago. En esa sintonía, la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires buscó bajarle el tono al informe al indicar que "las evaluaciones cubren los mismos factores y políticas para todos los países descriptos en el informe; no se está señalando a la Argentina en particular". Sin embargo, el reporte sí tiene una descripción precisa del país. En ese sentido, recuerda la nacionalización del sistema previsional como una de las medidas que el Gobierno adoptó para limitar el efecto de la crisis mundial. En octubre pasado, detalla el informe, "el Gobierno anunció que iba a nacionalizar el sistema privado de pensiones, que en aquella época tenía alrededor de $ 29.000 millones en activos, y citó la necesidad de proteger a los ahorristas de la volatilidad de los mercados". Pero la interpretación fue diferente porque "los mercados, sin embargo, vieron el movimiento como un intento de garantizar nueva financiación al Gobierno, ya que los fondos de pensiones serían usados para posponer la refinanciación de la deuda, y las nuevas contribuciones podrían ser desviadas a las cuentas fiscales". Por ésa y otras razones se multiplicó la aversión al riesgo y las "preocupaciones acerca de la capacidad de la Argentina para financiar las obligaciones de servicio de la deuda soberana". Sin señales Hasta ahora, Estados Unidos no dio señales de apoyo a la Argentina para paliar esta situación por la vía de la Reserva Federal o del Fondo Monetario Internacional, como en otros países. También hay un tono escéptico respecto de los planes oficiales para paliar la baja del consumo, ya que "la mayoría de los analistas creen que es improbable que el estímulo fiscal revierta los efectos de la caída de la inversión y el consumo, agravados por la nacionalización de los fondos de pensiones". En un par de párrafos dedicados a la política cambiaria, el Tesoro afirma que, pese a la activa intervención del Banco Central en el mercado de divisas, la fuga de capitales fue muy alta desde la crisis con el agro, con una salida de US$ 21.300 millones en 2008. Esto generó una presión fuerte sobre el sector externo, aunque el superávit bilateral aumentó para la Argentina. El FMI dice que 2009 será un "año horrible"
- WASHINGTON.- El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, predijo ayer que 2009 será "un año horrible", con una recesión mundial "profunda", y condicionó la recuperación en 2010 a que los gobiernos aumenten sus intervenciones en la economía. En un discurso en el Club Nacional de la Prensa, estimó que el Fondo podría recibir peticiones de ayuda de algunos países de América latina, pero la región se ha mostrado resistente a la crisis. "Brasil probablemente tendrá este año una tasa muy muy baja de crecimiento o quizá negativa", admitió Strauss-Kahn. Y agregó que su institución "ha cambiado", ya que es ahora menos dogmática, y este cambio permitió que fuera mejor recibida en los países a los cuales debe ayudar.
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