En un discurso en Tokio, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, quien tiene programado revelar el próximo mes unas medidas no convencionales para impulsar la economía, no dio detalles de esas iniciativas, diciendo que él no quería crear expectativas.
Los analistas decían que la incertidumbre sobre qué hará a continuación el BCE pesaba sobre la moneda de la zona única.
"Ellos (las autoridades del BCE) están insinuando que quieren dirigirse hacia la flexibilización cuantitativa pero realmente nadie sabe cómo llegar allí. Eso pone presión sobre el euro", dijo Steven Butler, director de cambios de Scotia Capital in Toronto.
"Hay mucha incertidumbre ahora. El euro va a seguir un poco vulnerable", agregó.
En las primeras operaciones de Nueva York, el euro descendía 1,1 por ciento a 1,3036 dólares , tras descender hasta 1,3030, según datos de Reuters, su mínimo desde el 18 de marzo, cuando la Reserva Federal anunció su plan de comprar bonos gubernamentales, una medida que provocó una fuerte baja del dólar.
El dólar disminuía ligeramente contra el yen y se cotizaba con un descenso de 0,2 por ciento a 99,09 yenes a pesar de los resultados mejores de lo previsto de Citigroup (C.N: Cotización) y General Electric (GE.N: Cotización).
En el discurso, Trichet dijo: "cualquier ambigüedad en nuestra dirección de política de mediano término aplazaría el retorno de la prosperidad sostenida".
Los comentarios fueron vistos por los inversores como una posible advertencia a los miembros del BCE que recientemente han expresado diferentes opiniones sobre las próximas iniciativas del banco.
"El aparente desacuerdo entre las autoridades monetarias europeas, junto con los imparables datos económicos malos desde la región, han debilitado en gran medida la confianza en la moneda europea esta semana", dijo Boris Schlossberg, director de análisis cambiario de GFT Forex, en un informe.
El euro también estaba presionado después de que la firma de calificaciones Moody's Investors Service dijo el viernes que la nota "AAA" de Irlanda podría ser rebajada si llega a la conclusión de que la nación surgirá de la crisis con "perspectivas de crecimiento relativamente débiles y una carga de deuda mucho mayor".