Tras la ola de ventas que siguió al adelantamiento de las elecciones, los títulos públicos argentinos vienen recuperando terreno. De hecho, en lo que va de abril acumulan alzas de hasta el 14%, si bien en el año siguen negativos. Pero, como siempre, la oportunidad de aprovechar precios bajos en un contexto de recuperación puede nublar al inversor. Según Paula Premrou, directora de Research de Portfolio Personal, los bonos siguen cotizando a precios de default. A excepción del PRE8 en la curva de pesos y del Boden 2012 y Boden 2013 en la curva de dólares, el resto de los títulos –dice– presentan paridades menores al 30%. “Esto quiere decir que por cada 100 (pesos o dólares, dependiendo de la moneda de emisión del bono) de valor técnico de deuda (capital residual más intereses devengados), el mercado solo está dispuesto a pagar 30. Esto es menos de lo que reconoció el gobierno en el canje de deuda de 2005. En ese momento, por cada 100 de deuda el gobierno devolvió 33,7 más cupones del PBI por los 100”, explicó Premrou en un informe.
El trabajo consigna que quien compra un Boden 2012 estaría pagando poco más de u$s 27 por una lámina de 100, y ya en agosto estaría cobrando u$s 12.92, y así recuperaría el 47,2% de su inversión. Si el gobierno cumpliera también con sus obligaciones en 2010, el retorno total estaría trepando a 95,2%. Lo mismo para quien compra un PRE8, paga $ 42,48 y de acá a enero del próximo año estaría cobrando $ 46, el 108,3% de lo que invirtió.
“La preferencia por títulos cortos y que paguen cupones en el corto plazo es lo que explica que las curvas de rendimientos de los bonos doméstico estén invertidas. La TIR de los bonos cortos es mayor a la de los bonos largos y los diferenciales de paridades tienden a disminuir”, agrega Premrou.
Como el mercado teme un default, los bonos se miran más por su paridad que por su rendimiento. Frente a un incumplimiento, el gobierno reconoce la misma cantidad de pesos o dólares por cada 100 de deuda, independientemente de la fecha de vencimiento del título (es indiferente si vencía una semana después del default o 30 años después).
Por eso, quien apuesta a un default debería elegir los títulos con menor paridad. El caso contrario es para quien supone que el gobierno va a cumplir, entonces debería seleccionar los títulos con más rendimiento. En el escenario de incertidumbre de hoy el retorno total es un buen parámetro para definir el posicionamiento en títulos públicos.
Para Research For Traders, la recomendación es el PR12 del tramo medio de la curva en pesos debido a que cuenta con un mayor potencial a diferencia de otros bonos, ya que está desarbitrado y tiene buena liquidez. Del mismo tramo eligen al Bogar 2018, por contar con una baja paridad, además de estar desarbitrado frente a la curva. De los bonos en dólares, la recomendación sigue manteniéndose en el Bonar V, ya que el mismo se mantiene desarbitrado y muestra un mayor potencial en el tramo corto de la curva. |