Las acciones globales bajaban pues los inversionistas temían una pandemia de la influenza con capacidad de cortar la incipiente recuperación económica global, elevando al yen al máximo en un mes contra el dólar.
El índice referencial MSCI de las acciones globales .MIWD00000PUS perdía el 0,7 por ciento.
La huida hacia la seguridad perjudicaba a las monedas vistas como de mayor riesgo, como los dólares de Australia y Nueva Zelanda. El peso mexicano caía el 3 por ciento ante el dólar de Estados Unidos.
En México se confirmó la muerte de más de 100 personas por el virus de la gripe porcina, que se ha propagado por Norteamérica y llegó incluso hasta Nueva Zelanda.
"Las preocupaciones de que la gripe porcina mexicana pueda convertirse en pandemia después de que el presidente (estadounidense Barack) Obama la declarara una emergencia de salud pública ayudaron a impulsar el dólar y el yen, con el peso mexicano muy golpeado", dijo Meg Browne, estratega cambiaria de Brown Brothers Harriman en Nueva York.
El euro bajaba contra el dólar, borrando los avances del viernes, que tuvieron lugar cuando el índice Ifo alemán mostró una mejora mayor de lo previsto en la confianza empresarial, lo que había incrementado las esperanzas de que la zona euro podría haber superado lo peor de la crisis financiera global.
"El euro ya estaba extendido en exceso a la baja y probablemente cotice al alza a medida que la atención pasa a los otros eventos de esta semana: el encuentro del FOMC, la difusión de nuevas ganancias de los bancos y la prueba de tensión (a los bancos)", dijo Browne, refiriéndose a las siglas en inglés de la comisión de la Reserva Federal que fija las tasas de interés.
En los primeros negocios en Nueva York, el dólar bajaba el 0,5 por ciento contra el yen a 96,68 unidades de Japón <JPY=>, cerca del mínimo en un mes visto más temprano en torno a 96,48 yenes.
Contra el dólar, el euro caía el 1 por ciento a 1,3117 unidades de Estados Unidos <EUR=>.
La moneda única había ascendido el 1,5 por ciento la semana pasada tras una serie de mejoras en los datos económicos de la zona euro.
Sin embargo, los analistas notaban que la intensa aversión general al riesgo podría haber sido exagerada y podría disiparse, siempre que no haya más noticias de propagación de la gripe.
"En cierto grado, la reacción ha sido exagerada", dijo Lauren Rosborough, cambista de Westpac Institutional Bank en Londres.
Aparte de los temores por la gripe, los mercados estaban a la expectativa del resultado del encuentro monetario del Banco Central Europeo (BCE) previsto para el 7 de mayo.
Se cree que el BCE recortará su tasa de interés clave al 1 por ciento desde el 1,25 por ciento actual y los inversores observan para ver si delineará posibles medidas