La divisa estadounidense al público escaló ayer un centavo en las pizarras de la city porteña, ubicándose a $ 3,68 para la compra y $ 3,72 para la venta. En el segmento mayorista –el de grandes jugadores como bancos y empresas–, en tanto, el dólar trepó casi 7 milésimas hasta $ 3,704, frente a los $ 3,6975 que se pagaron el viernes último. La suba estuvo de alguna manera convalidada por el Banco Central (BCRA) que no intervino en la plaza.
Según los operadores, el sector de la exportación sigue liquidando en niveles cercanos a u$s 100 millones diarios, pero al estar en vísperas de fin de mes, la demanda se reactiva. A su vez, el clima mundial sigue dando que hablar y es muy factible que impulse algunas compras.
“Se complica un poco el panorama internacional y a la vez empiezan las compensaciones típicas de fin de mes”, señalaba un cambista de una importante casas de bolsa.
No obstante, el consenso en la city da cuenta de que aunque el dólar pueda sumar algún centavo más esta semana, la tendencia de fondo no ha cambiado. No sólo porque se espera que la exportación siga liquidando –e incluso intensifique sus ventas en el corto plazo–, sino también que más allá de operaciones puntuales de fin de mes, la actividad comercial está frenada.
Esto además se traduce en el marginal volumen de negocios. Ayer se operaron entre los dos mercados un total de u$s 322 millones – u$s 182 millones correspondieron al MAE y los restantes u$s 140 millones al MEC–. “No hay operaciones genuinas, porque, por ejemplo, en todo lo que es pago por importaciones los bancos operamos lo mínimo indispensable, porque las empresas no están importando”, dijeron en una mesa. También es cierto que el real en Brasil ayer volvió a depreciarse. “Tuvimos algunas órdenes tomadoras por coberturas, en un movimiento que acompañó la depreciación de las monedas de la región‘, afirmó un cambista a Reuters. Hay quienes, no obstante, sostuvieron que la fortaleza del dólar, incluso en el mercado local, tuvo que ver con la luz de alerta que se prendió en el mundo por la expansión de la gripe porcina. “La suba del dólar obedece a que los inversores vuelven a alejarse de las inversiones de riesgo por los temores a que la gripe porcina golpee las economías mundiales”, sentenció un cambista a una agencia de noticias. El operador agregó que “los negocios no son muchos, pero se nota que hay interés por cubrirse en dólares”.
Como sea y, siempre y cuando este temor no se intensifique, en los bancos y las casas de cambio anticiparon que la mayor presión sobre la divisa estadounidense comenzará a notarse a medida que se acerquen las elecciones del 28 de junio. “Cuando se acerquen los comicios, la incertidumbre sin dudas crecerá y cabe esperar que la demanda de dólares aumente”, dijo un cambista de un banco. |