NUEVA YORK, abr 28 - El dólar caía contra el euro el martes, pues unos datos de las viviendas y del consumidor de Estados Unidos incrementaron el apetito por las inversiones más riesgosas, aunque el descenso de la moneda norteamericana era limitado por los temores sobre la gripe porcina y los bancos.
La confianza del consumidor estadounidense aumentó en abril al máximo de este año, mientras que otros datos mostraron que el ritmo de declive de los precios de las casas de Estados Unidos se moderó, sugiriendo que podría estar más cerca el piso del mercado de las viviendas.
Pero la moneda japonesa subió al máximo en siete semanas contra el euro y al récord en un mes frente al dólar, después de que The Wall Street Journal reportó que los reguladores han dicho a Citigroup y a Bank of America que podrían tener que recaudar más capitales en base a los resultados preliminares de las pruebas de tensión del Gobierno sobre los bancos.
Citigroup está hablando con el Gobierno de Estados Unidos sobre sus niveles de capitalización después de los resultados de las pruebas de tensión, pero si el banco precisa más capital, no prevé que el Gobierno lo suministre, dijeron personas familiarizadas con el tema.
Pero al menos después de los datos del martes, los inversionistas se centraban más en lo positivo, y las acciones revertían las pérdidas para mostrar ligeras alzas.
"Es alentador que algunos indicadores adelantados estén sugiriendo indicios de estabilización", dijo Vassili Serebriakov, estratega de cambios de Wells Fargo en Nueva York.
"Pero probablemente estemos lejos de un repunte económico. Nuevamente, parece que la correlación dólar/acciones funciona, y estamos viendo que los índices de acciones vuelven a territorio positivo, afectando al dólar", agregó.
A media mañana en Nueva York, el dólar bajaba el 0,1 por ciento contra el yen a 96,56 yenes <JPY=>, tras descender hasta 95,63 unidades de Japón, según datos de Reuters.
El euro ganaba el 0,5 por ciento contra el dólar a 1,3079 dólares <EUR=>, oscilando entre ganancias y pérdidas en la sesión global.
Algunos inversores seguían comprando yenes por la percibida seguridad de esa divisa, y también debido a los temores sobre la gripe porcina, luego de que la Organización Mundial de la Salud elevara su alerta de pandemia a fase 4 desde fase 3, aunque no llegó a recomendar restricciones de viajes o cierres de fronteras.