El apetito por el riesgo ha sido apuntalado por los recientes datos económicos globales y por una nota de optimismo que expresó esta semana la Reserva Federal de Estados Unidos en su comunicado de política monetaria.
Las monedas de mayor riesgo, como el dólar de Australia, se beneficiaban fuertemente. La percecpión también era favorecida por una subida de los futuros de Wall Street.
No obstante, el volumen de negocios era reducido porque los mercados europeos estaban cerrados debido al feriado del 1 de mayo.
"Está muy tranquilo (...) todavía hay una ligera demanda de (activos de) riesgo", dijo en RBC Capital Markets el estratega cambiario Christian Lawrence.
"Las monedas continúan estando impulsadas por las acciones y el apetito por el riesgo, y las monedas más riesgosas, apoyadas en las materias primas, han tenido un desempeño superior contra el yen y el dólar, divisas de refugio seguro", agregó.
A las 1011 GMT, el euro subía el 1,2 por ciento contra el yen a 131,86 unidades de Japón, cerca del máximo en dos semanas previo alrededor de 132,00 yenes .
El dólar ganaba el 0,8 por ciento a 99,34 yenes , tras haber tocado un récord en dos semanas alrededor de 99,58 yenes.
El euro ascendía el 0,4 por ciento contra el dólar a 1,3272 unidades de Estados Unidos , lo que ayudaba a bajar el denominado índice dólar un 0,3 por ciento a 84,554 .DXY.
El dólar australiano subía fuerte un 0,9 por ciento contra el de Estados Unidos .
Los mercados estaban a la expectativa del reporte manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento de Estados Unidos (ISM por sus siglas en inglés), que saldrá a las 1400 GMT.
Se prevé que el ISM muestre una mejora tras unos reportes económicos que reflejaron que la actividad de negocios en la región central de Estados Unidos se contrajo a una tasa mucho menos dramática en abril.