Por quinto mes consecutivo, la Unión Industrial Argentina (UIA) sigue marcando diferencias con el INDEC.
La entidad fabril informó ayer que en marzo la actividad manufacturera tuvo una mejora respecto de febrero, pero aún así cayó el 6,6% con respecto a igual mes de 2008. Al INDEC, en cambio, le dio una caída del 0,9%. Una diferencia de más de 7 veces.
Con estos números, en los primeros tres meses de este año, para la UIA la actividad industrial acumula un retroceso del 10,1% y para el INDEC una baja del 2,3%.
En base a estas cifras, días atrás, el titular de la UIA, Héctor Mendez le había adelantado a la Presidente Cristina Kirchner que la actividad se estaba "amesetando".
Según el informe fabril, la caída industrial argentina está en línea con el retroceso de los países vecinos, como Brasil o Chile donde el nivel de actividad industrial disminuyó el 7,1% en marzo.
La UIA sostiene que en la Argentina "el crecimiento llegó a su fin en noviembre, con la transmisión de la crisis internacional por el lado real con la caída en la demanda internacional de bienes y en los precios de las principales commodities". Y agrega que el impacto se hizo sentir fuerte, particularmente en dos sectores dinámicos, como autos y siderurgia. "Desde noviembre las caídas fueron acentuándose, alcanzó un piso durante febrero al ubicarse un 12,2% por debajo del mismo mes de 2008".
El Informe fabril dice que, en marzo, las producciones de autos y de metales básicos retrocedieron el 31,4% y eso se vio parcialmente compensado por un crecimiento del 1% para el resto de la industria debido "al fuerte incremento de los sectores vinculados con la industria alimenticia y algunos subsectores de la industria petroquímica".
Además de autos y metales básicos, los sectores que más cayeron fueron metalmecánica, textiles y papel y cartón.
Con relación a la industria alimenticia, la UIA reconoce una fuerte suba en marzo pero lo atribuye en parte a que en igual mes del año pasado estalló el conflicto agropecuario, con una fuerte caída de la producción. Así, sostiene que si en marzo de 2008 el abastecimiento hubiese sido normal, en marzo de este año "las subas en la producción de alimentos y bebidas no hubiese superado el 1%".
Como una prueba de que su medición sería acertada, el Informe dice que la realidad de la industria puede cotejarse con la fuerte retracción del 20% en las exportaciones industriales y el retroceso del 30% en las importaciones de bienes intermedios y de capital, lo que sigue mostrando "un fuerte freno de la inversión".
Ismael BermUdez