Sostenida en el impulso que tomaron los papeles bancarios, a partir del raid alcista que prolonga últimamente la mayoría de los bonos de la deuda pública, la Bolsa porteña pudo reponerse ayer de una lógica toma de ganancias para estirar a cuatro el número de ruedas con ganancias y prolongar su buen momento. El índice Merval, principal referencia de precios de la plaza accionaria local, cerró con un alza del 0,76% (en 1363,19 unidades), con lo que amplió al 6,9% su margen de utilidades en lo que va del mes y al 26,26% su ventaja desde que comenzó el año. Sin embargo, la "incidencia" que la escalada de los bancos tuvo en la plaza quedó mejor representada en el salto alcista del 3,67% que registró el Merval Argentina, un índice que replica a su par líder, pero excluye a las empresas "extranjeras" (referencia para Petrobras Brasil y Tenaris, por su sede legal en Luxemburgo). La diferencia surge del peso que el sector bancario tiene en cada índice. Los cuatro papeles del sector (Grupo Galicia, Macro, Francés y Patagonia) explican el 18,23% del Merval (un indicador mucho más expuesto a lo que sucede con las cotizantes ligadas al negocio petrolero, que por sí solas justifican el 60% de su conducta), mientras que en el Merval Argentina su incidencia crece al 39,6 por ciento. Las mejoras y su causa De allí que mientras en el Merval se licuó el impacto que tuvieron las fuertes alzas de los bancos (Grupo Galicia, 8,72; Patagonia, 6,08; Francés, 6,05, y Macro, 5,29%), el Merval Argentina las pudo reflejar mejor. La explicación para semejante desempeño (en el que debe incluirse el avance del 9,9% del Hipotecario, papel que está fuera de ambos índices) radica en el fenomenal despegue que mostraron ayer las cotizaciones de los principales títulos públicos por los renovados rumores sobre un posible canje del Boden 2012 y las sostenidas intervenciones de compra que habría vuelto a realizar el Banco Central (BCRA). Entre los que más subieron se ubicaron los bonos Par (avanzó 9,71% su versión en dólares bajo legislación extranjera; 5,15% la emitida en dólares, pero con jurisdicción local, y 2,1% su variante en pesos), los Discount (ganó 8,96% el nominado en dólares y con legislación de Nueva York) y los Boden (5,44% el 2012 en dólares; 4,5% su versión 2015 en igual moneda). Todo fue gracias a lo que los operadores describieron como "compras de oportunidad" para aprovechar los altos rendimientos que ofrecen ahora que los temores sobre el alcance de la crisis internacional parecen comenzar a disiparse. Javier Blanco
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