Porf José Crettaz - La recaudación por retenciones a las exportaciones de granos y derivados caerá este año un 51%, según un cálculo del Instituto de Estudios Económicos (IEE) de la Sociedad Rural Argentina (SRA). Otra estimación, de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), estima la caída en 43%. Y según otras fuentes privadas, aunque no llegue a esos porcentajes, la pérdida de ingresos por ese tributo será muy significativa y agregará presión a la caja del Estado y al tipo de cambio en el segundo semestre. Según el relevamiento del IEE-SRA, en la campaña agrícola 07/08 la cosecha fue de 94 millones de toneladas, con un valor de US$ 70.845 millones. Por derechos de exportación, el fisco embolsó unos US$ 11.000 millones. En la campaña 08/09 -cuando falta levantar un 15% de la soja- la cosecha llegaría a 64 millones de toneladas y tendrá un valor de US$ 45.337 millones. Así, el Estado embolsaría US$ 5270 millones en concepto de retenciones. La merma se debe mayormente a la brusca caída del volumen producido, que en el caso de la soja se debió sobre todo a la sequía. En maíz y trigo, el cierre de las exportaciones y la intervención oficial en los mercados fueron determinantes en la decisión de los productores de sembrar menos y con una menor inversión en tecnología. Todavía no se sabe cuál será el piso de la actual cosecha: mientras la Rural prevé 33 millones de toneladas de soja, la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), una entidad técnica, proyecta una trilla de 30 millones de toneladas, y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires sostiene su estimación, "transitoriamente", en 34 millones de toneladas. Otras fuentes, más pesimistas, dicen que no se superarán los 30 millones. Un dato sirve para evaluar la magnitud de la caída: la capacidad de molienda de la industria aceitera local ronda los 50 millones de toneladas anuales. Pero, además, aunque se han mantenido estables, los precios internacionales de los granos están muy lejos de los récords alcanzados hace diez meses. En julio de 2008, la tonelada de soja tocó en la Bolsa de Chicago los US$ 609 y hoy está en los US$ 410. La de maíz, que valía US$ 280, se ubica hoy en los US$ 120. En el trabajo de la Rural, todos los números están en rojo. La mejora en los precios registrada de la soja en las últimas semanas no alcanzará para compensar la fortísima caída de la producción. En esta campaña agrícola, que está terminando, la superficie sembrada cayó 6%; el área cosechada, 9%; los rendimientos promedio, 26%; la producción, el 32%, y el promedio de precios, el 5 por ciento. Para Eduardo Fracchia, director de Economía del IAE, escuela de negocios de la Universidad Austral (UA), el impacto de la merma en la recaudación será grave "porque este año debemos pagar sumas muy importantes en concepto de deuda e intereses, supone falta de dólares, aleja el superávit primario del número mágico de 3 por ciento que manejó el ex presidente Néstor Kirchner y lo lleva más cerca de un 1 o un 1,5 por ciento. Esto le quita credibilidad a la política económica que hizo del superávit fiscal su gran aliada". Para el economista, las consecuencias se "sentirán a lo largo del año, pero sobre todo en el segundo semestre, cuando la recesión esté en su peor momento". Según el relevamiento de CRA, elaborado por su vicepresidente, el ingeniero agrónomo Néstor Roulet, "en el país dejarán de ingresar alrededor de US$ 13.000 millones. Por esta baja, el Estado recaudará casi US$ 4000 millones menos". La diferencia con los números de la Rural radica en la estimación de precios y volúmenes que se consideraron. En los primeros cuatro meses del año, cuando no se había percibido la magnitud de las pérdidas por la sequía, la recaudación por retenciones ya había caído un 9%. Para Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, "el Gobierno va a perder muchos recursos por la menor exportación de soja, maíz y también por la brusca caída del petróleo, y lo va a terminar compensando con la devaluación de la moneda". El agro, con los exportadores
- La Comisión de Enlace se reunió anoche, en la sede de CRA, con el presidente del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), Raúl Padilla, y otros empresarios del sector. Allí se habló del reciente acuerdo por el trigo entre la exportación y el Gobierno, y de la posibilidad de que se extienda al maíz.
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