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Ismael Bermúdez - Por orden de aparición, la crisis global, la estatización de los fondos previsionales y el adelantamiento de las elecciones legislativas, resultaron la fórmula letal para que, entre octubre del 2008 y marzo de este año, los títulos de la deuda argentina cayeran hasta registrar precios ridículamente bajos.
Hoy el panorama parece totalmente opuesto. Los bonos subieron 25% en abril y solo esta semana hay papeles que remontaron más del 15%.
El bonos de descuento en pesos ganó ayer 7% y lleva recuperando más del 50% en unas pocas semanas.
Según admitieron varias fuentes del mercado, se habló de que un informe elaborado por la consultora Bein y Asociados, publicado ayer por Clarín, movilizó a los bancos de inversión a revisar sus visiones (outlooks) sobre la Argentina.
Ocurre que en ese informe se revelaba que el Gobierno había aprovechado los bajos precios de los bonos para rescatar deuda, tanto a través de la Anses como, sobre todo, del Banco Central.
La conclusión es que aún sin financiamiento nuevo, el Tesoro enfrenta un panorama más aliviado del que suponían varios analistas. Y que por tal motivo no habría problemas en, por ejemplo, enfrentar el pago del próximo cupón del Boden 2012, agendado para el 3 de agosto, que obligará al Tesoro a desembolsar unos 2.300 millones de dólares.
De hecho el Boden 2012 fue la estrella de estos días. Subió 5% el martes y 7% ayer. Un banquero confesó que tenía 20 millones de pesos para comprar Boden 2012, pero que no pudo ejecutar la operación porque no apareció nadie con ganas de desprenderse de ese papel.
Para los analistas los bonos argentinos aún siguen muy subvaluados. Así lo dijo Tulio Vera, estratega jefe de la casa inversora Bladex Asset Management. Su punto de vista es que el Gobierno está en capacidad de hacer frente a los vencimientos de los próximos dos años.
"Argentina está muy complicada en lo macro económico, pero no va a tener problemas para pagar su deuda", explicó a sus clientes.
Por cierto ayer se dispararon no solo los precios sino los montos de las operaciones, lo que indica que aparecieron "manos fuertes" para tomar posiciones en títulos de la deuda argentina.
De ahí que para muchos ya no habría tanto interés en discernir si el Gobierno lanzará o no un plan para pagar antes de esa fecha (con un descuento) el cupón del Boden 2012, a cambio de entregarles a los bonistas un título de más largo plazo, para aliviar el perfil de vencimientos de la deuda.
Por lo pronto el Tesoro (por órdenes del secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa) mantiene su política de comprar dólares al Banco Central con los excedentes de pesos, para acumular las divisas para los pagos de la deuda.
Eso explica, en parte, porque a pesar de las fuertes liquidaciones de dólares de los exportadores (gracias a la sensible suba de la soja) las reservas del Banco Central suben a muy bajo ritmo, y ayer se ubicaban en torno a los 46.400 millones de dólares.
Justamente, las reservas serán fundamentales para hacer frente a los vencimientos si, superadas las elecciones, el Gobierno insiste en seguir "pagando con lo nuestro" y mantiene su postura de no acercarse al Fondo Monetario Internacional.
En verdad, el escenario post electoral no aparece como tan terrible en lo económico. De ahí las apuestas por la deuda argentina.w