Las esperanzas de que la economía mundial finalmente esté tocando fondo y los indicios de mejora en Asia han provocado un retorno masivo de los inversionistas a los activos más riesgosos como las acciones y los mercados emergentes.
Este movimiento recibió un impulso adicional con la noticia de que los bancos de Estados Unidos necesitarán menos capital adicional de lo que se temía anteriormente.
Las acciones emergentes han subido el 26,6 por ciento en el último año, beneficiadas también por la recuperación de los precios del petróleo y de las otras materias primas.
El índice referencial MSCI de las acciones emergentes subía otro medio punto porcentual .MSCIEF, en torno al máximo en siete meses visto el jueves.
El riesgo de la deuda emergente caía 3 puntos básicos a 463 puntos base sobre la renta comparable de los títulos del Tesoro de Estados Unidos, según el Indice Plus de Bonos de Mercados Emergentes de JP Morgan (EMBI ). De esta manera, se ubicaba en los mínimos desde octubre del 2008.
Con respecto al repunte de los mercados emergentes, Luis Costa, un estratega de deuda emergente de Commerzbank, dijo "(...) no creo que el proceso haya terminado aún".
"Dada la respuesta relativamente tenue a las pruebas de tensión (de los bancos de Estados Unidos) y la mayor flexibilización cuantitativa (del Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra), todo eso apunta a otro par de meses de mercados favorables", añadió.
Los datos del empleo de Estados Unidos que salen a las 1230 GMT serán la próxima clave para los mercados. Una sorpresa positiva podría atraer a más inversores que habían quedado al margen de las operaciones.