Esto alentaba el atractivo de las monedas consideradas como refugio seguro. Las materias primas descendían y las acciones de los bancos tenían un comportamiento peor que el de los índices generales de bolsa.
El yen era el principal ganador, al tiempo que el dólar pasó por alto la creciente debilidad técnica para recuperarse desde los mínimos en varios meses vistos previamente en la sesión global, por la esperanza de que lo peor del declive mundial y de la crisis financiera habría pasado ya.
Pero como el panorama económico sigue lejos de estar claro, los inversores eran reticentes a hacer subir los activos de riesgo y en cambio tomaban ganancias, especialmente en acciones de bancos y en el petróleo.
"El mercado está viendo un retroceso desde el repunte demasiado extendido que ocurrió la semana pasada", dijo Lauren Rosborough, estratega de cambios de Westpac.
"La falta de datos significativos y la confluencia de opiniones sobre los resultados de las recientes pruebas de tensión a los bancos y los datos de mercado laboral han frenado la reciente tendencia de vender dólares", dijo.
El viernes pasado el dólar quebró algunos apoyos técnicos clave en las gráficas diarias y semanales, culminando en nuevos mínimos a primera hora del lunes.
Pero luego se recuperaba el lunes a medida que progresaba la sesión europea, y a las 1140 GMT el índice dólar, que mide su evolución contra una canasta de seis monedas principales, ganaba el 0,3 por ciento diario a 82,721 .DXY.
Contra el yen, el dólar caía el 0,7 por ciento a 97,86 unidades de Japón <JPY=>.
El euro perdía el 0,5 por ciento a 1,3583 dólares <EUR=>. Más temprano llegó al récord en siete semanas de 1,3670 en la plataforma de negocios EBS.