Por CLARA AGUSTONI - Un poco a la zaga de las noticias, los pequeños ahorristas argentinos se han animado en abril a volver a invertir en activos de mayor riesgo. A la cabeza de las preferencias se encuentra el mercado de acciones estadounidense, y no es para menos: desde principios de marzo, los principales indicadores de Wall Street mostraron recuperaciones de entre el 30% y el 40%. Además, si se pone la lupa sobre algunos papeles puntuales se encuentran ganancias de más del 500% en sólo 2 meses.
Ante tan tremendas rentabilidades, los inversores locales han decidido abrir la billetera y apostar unos pesos a las acciones norteamericanas. Así lo muestran las cifras de la industria de fondos comunes, que ha visto ingresar unos incipientes $8 millones a los productos de renta variable de EE.UU., lo máximo desde el colapso que sufrieron las bolsas en octubre de 2008. Además, en un año el patrimonio que manejan esos FCI se duplicó: pasó de $189 millones en mayo del año pasado hasta $443 millones en la actualidad. En el mismo período, el patrimonio de la industria de fondos cayó 40%. También se ha visto un incremento en el volumen negociado con Cedear’s (ver aparte).
Para captar el renovado interés de los inversores locales por el mercado norteamericano, las administradoras de fondos del Banco Macro y de Allaria Ledesma lanzaron dos nuevos productos orientados a Wall Street. En el cado de Allaria, se trata del fondo AL Renta Variable II, que tiene como referencia al índice Dow Jones 30, compuesto por treinta de las compañías más importantes que cotizan en la bolsa de Estados Unidos y consta de dos series de cuotas: una para individuos (A) y otra para inversores institucionales (B), las cuales tienen una comisión anual de administración de 2,8% y de 1,8%, respectivamente. Por su parte, Macro lanzó a mediados de abril el FCI Pionero América, que invierte tanto en acciones como en renta fija de Estados Unidos y que está dirigido tanto a inversores institucionales como a pequeños ahorristas.
“Los individuos están más dispuestos a poner sus ahorros en fondos más riesgosos, y a la hora de elegir están yendo un poco atrás de las noticias: las altas rentabilidades que se vieron en el mercado de EE.UU. entre marzo y abril están atrayendo ahorristas ahora”, indicó Guillermo Mazzoni, jefe de research de The Fund Pro. “La buena noticia es que el pánico que se vio en el primer trimestre se está yendo de a poco”, agregó.
Así, entre abril y lo que va de mayo entraron $ 8 millones a los FCI de acciones de EE.UU.: el dinero pertenece a pequeños ahorristas, y es más de lo que recibieron los fondos de acciones brasileñas, norteamericanas, europeas y asiáticas en ese período. Esto aún cuando los FCI de Brasil rindieron 15% en promedio sólo en abril, al tiempo que los fondos norteamericanos tuvieron una rentabilidad del 4% el mes pasado.
Según los analistas, los FCI de acciones de EE.UU. atraen tanto por la perspectiva de recuperación que tiene Wall Street como por que ofrecen la posibilidad de cubrirse de la devaluación que está sufriendo el peso. Es por eso que desde mayo de 2008 hasta ahora ha aumentado tan fuertemente el patrimonio de estos fondos. Además, “los FCI de acciones de EE.UU. no sufrieron los retiros que se vieron en los fondos de acciones de Brasil –que perdieron unos $3.000 millones desde octubre del año pasado– porque parte del dinero que está en EE.UU. es plata de la ANSeS susceptible de ser embargada por los holdouts”, indicaron.
Y aún cuando es cierto que Wall Street ha mostrado una recuperación fenomenal en los últimos dos meses, los analistas creen que todavía se puede ganar apostando a ese mercado. “Más allá de alguna lógica toma de ganancias que tendría que sobrevenir luego de la fuerte recuperación, un análisis de mediano plazo en el mercado americano merece comenzar a pensar en rebalancear las carteras desde posiciones defensivas a cíclicas. La apuesta es claramente focalizarse en las expectativas de una recuperación en el crecimiento económico futuro”, asegura el equipo de research de Portfolio Personal.
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