Unos datos más fuertes que lo previsto de las ventas minoristas, el mercado de las casas y la producción industrial de Gran Bretaña hacían subir a la libra esterlina más del 1 por ciento contra el dólar. El euro llegaba al máximo en siete semanas ante la moneda norteamericana, arriba de 1,37 dólares.
Los inversores también se mostraron esperanzados por unos datos de China que reflejaron que el gasto de inversión aumentó incluso a pesar de que las exportaciones bajaron más de lo previsto.
"En general, los participantes del mercado parecen estar suscribiendo la teoría de los 'brotes de recuperación'", dijo Samarjit Shankar, director de estrategia cambiaria de Bank of New York Mellon en Boston. "Si se mantiene el apetito por el riesgo, el dólar probablemente siga debilitándose".
En los primeros negocios de Nueva York, el denominado índice dólar, que mide su evolución contra una cesta de seis divisas, caía el 0,8 por ciento diario. Más temprano, había bajado al mínimo desde enero, a 81,998 .DXY.
El euro subió al récord en siete semanas de 1,3706 dólares y luego mostraba un avance diario de 0,7 por ciento a 1,3676 dólares <EUR=>, extendiendo las alzas tras unos datos que reflejaron que la brecha comercial de Estados Unidos creció menos de lo previsto en marzo, favoreciendo el apetito por el riesgo.
Ante el yen, el dólar caía el 0,6 por ciento a 96,99 unidades de Japón <JPY=>.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo el lunes que la economía global está en un "punto de inflexión" y que podría revertir la tendencia pronto.
La libra esterlina subía el 1,3 por ciento en el día a 1,5315 dólares <GBP=D4>, tras haber llegado incluso a 1,5352, el mayor nivel desde enero.
"Los datos británicos subrayan que lo peor probablemente quedó detrás, lo que está generando demanda de activos de más riesgo", dijo un estratega cambiario de RBC Capital Markets, Christian Lawrence.