Por Javier Blanco - El fiscal de cámara Raúl Pleé recomendó ayer a los agentes bursátiles locales que reporten a la Unidad de Información Financiera (UIF) toda operación sospechosa de lavado de dinero aunque ésta se realice invocando los beneficios que otorga el blanqueo de capitales vigente porque "aunque la ley haya establecido que no hace falta indicar el origen de los fondos, los organismos de control están pidiendo su identificación como corresponde. Eso está transformando en letra muerta ese enunciado de la ley", los alertó. Pleé disertó ayer en un desbordado Salón de Actos del Mercado de Valores de Buenos Aires (Merval), la entidad que agrupa a los agentes de Bolsa, ante operadores, autoridades de las distintas instituciones del mercado local de capitales y funcionarios de entes reguladores para explicar los alcances de la legislación local sobre lavado de dinero y recordarles a los agentes que deben cumplir con la obligación que esa norma les impone para informar "cualquier operación que les resulte sospechosa". No en vano, persuasivo, les informó que ya hoy en la UIF se tramitan "expedientes por infracción al deber de informar contra cuatro entidades financieras locales". El empeño que Pleé mostró por recordarles a los agentes esa obligación se relaciona con la importancia que asigna a la prevención de este tipo de delito. "Después de todo, tengan siempre presente que la ley no les pide que asuman en el rol de investigadores. Sólo que informen", apuntó tras comentarles que sólo el 8% de los reportes de sospecha que la UIF recibió este año derivaron en denuncias, y de insistirles en que la piedra angular de este sistema es la vieja recomendación de "conocer al cliente". |